A iniciativa del Ministerio de Medio Ambiente, pero con las exigencias impuestas desde el Ministerio de Economía y de la Comisión Nacional de la Competencia, el Gobierno dio luz verde al real decreto por el que se fijan las condiciones para la firma obligatoria de contratos de compraventa entre los ganaderos y las industrias en el sector de la leche.
Con este acuerdo, el ministerio liderado por Rosa Aguilar cumple casi con su compromiso de tener lista esa disposición a comienzo de campaña en abril. Sin embargo, existe un plazo de medio año para su aplicación. Además, Economía ha metido la pluma y el texto final no responde a las peticiones realizadas por el sector lácteo y del propio ministerio de Medio Ambiente.
El Real Decreto se puede considerar un paso positivo para el sector, pero insuficiente, en opinión de los afectados, para solventar los problemas de los ganaderos. Uno de los puntos clave para el sector en la defensa de sus rentas es la posibilidad de que una organización profesional que aglutinara 200.000 toneladas de cuota pudiera negociar un contrato para el conjunto de sus socios con un precio base.
Esta posibilidad, sin embargo, ha sido barrida del real decreto aprobado por considerar los expertos del Ministerio de Economía que ello podría ir contra las normas de la competencia y que sería ilegal su aplicación en España hasta que no haya una reglamentación comunitaria que avale esa actuación. Esta normativa de la Unión Europea se espera para el mes de junio.
El sector ganadero ha reclamado en los últimos años al departamento de Medio Ambiente que esa posibilidad de negociación colectiva hubiera recibido luz verde en la Ley de Calidad Agroalimentaria cuya aprobación se está retrasando durante toda esta legislatura.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2011