El actual Gobierno y el partido que lo sustenta siempre que tienen ocasión, y más en campaña electoral, proclaman orgullosamente que son el Gobierno y el partido de los pobres. Esta afirmación es indiscutible y los hechos así lo demuestran. Congelan las pensiones, más pobres. Recortan los salarios, más pobres. Suben la electricidad, más pobres. Suben el butano, más pobres. Suben el gas natural, más pobres. Suben los carburantes, más pobres. Suben el euríbor, y por tanto las hipotecas, más pobres. Sube el desempleo, más pobres. Solo encuentro una pequeña incongruencia y es que, para seguir incrementando su botín, algunos que no son precisamente pobres le brindan públicamente su incondicional apoyo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de abril de 2011