La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, presentó ayer el programa del PP para el próximo mandato, un texto que "avanzará en la ciudad que la mayoría de los valencianos quiere", una oportunidad para reciclar promesas de legislaturas pasadas. Barberá prometió, como en anteriores ocasiones, construir más viviendas de protección pública, cosa que ya hizo en 2003 y 2007, reducir el paro, más de lo mismo, centros para mayores, más espacios para los jóvenes, polideportivos y jardines.
Barberá desglosó el programa en algo más de una hora ante sus concejales y los medios de comunicación en la Alquería de Albors, en el barrio de Orriols. Dijo que el documento se apoya en dos pilares, "la experiencia y la ilusión". Como hace cuatro años, la alcaldesa señaló su deseo por convertir Valencia en la "capital del Mediterráneo", solo que ahora, matizó, se trata de dibujar la "capital tecnológica del Mediterráneo". Barberá concretó que la Marina Real Juan Carlos I alojará un "espacio para concentrar tecnología punta, un espacio para que se instalen empresas que trabajen en innovación y se convierta en el centro de innovación del Mediterráneo". La alcaldesa matizó que llevan "un año con ello, hablando con empresas importantes, como Ono". La Marina, explicó Barberá, requiere de una atención inmediata. Del litoral, Barberá aseguró también que la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez por mitad de El Cabanyal "se hará", que el plan municipal es "modernizador" y que los valencianos lo quieren así.
Habló también de trabajo. Ya no ofreció el pleno empleo como en 2007, pero sí anunció medidas para reducir el paro; prometió la creación de 44 nuevos jardines, entre los que incluye la ampliación del Botànic, bibliotecas, escuelas infantiles y centros escolares. "Haremos más con menos" recursos, resumió.
Barberá prometió también la construcción de 23.200 viviendas de protección pública de ahora a 2025, más de las 18.000 que prometió en 2007 o las 9.000 de 2003. Estas cantidades crean siempre cierta controversia, pues las cifras que maneja la oposición apenas coinciden con el lema de promesas cumplidas que pasea la alcaldesa.
Barberá ofreció y ofreció, fijó un buen puñado de prioridades, entre ellas los jóvenes, los mayores y los parados y comprometió mejoras y ampliaciones de servicios ya existentes. Busca la "Valencia ideal" y por eso pidió, como hace cuatro años, que nadie se confíe y que vayan a votar.
Las promesas de Rita Barberá en su programa electoral
- El empleo y la innovación, prioridades. El programa de la candidata a la alcaldía de Valencia, Rita Barberá, se basa, en parte, en generar empleo. Así, Barberá propone colaborar con las pymes y los pequeños comerciantes para facilitar su acceso a recursos tecnológicos avanzados o una escuela de innovación para pymes y autónomos que "mejore su competitividad". "Generar oportunidades de empleo se convierte en un objetivo transversal a todas las concejalías", apuntó. También prometió un nuevo pacto por el empleo y ayudas a los emprendedores.
- El turismo, la mejor opción. Valencia es "una marca de calidad" y el Partido Popular tratará de reforzarla incrementando las relaciones con los mercados emergentes, es decir, China, Brasil e India. Además, promete convertir la Marina Real en un puerto urbano de primer nivel, fomentar el turismo medioambiental con l'Albufera de base, y el turismo de cruceros con la ampliación de la terminal de pasajeros. Para 2012, Barberá espera llegar a los 4 millones de pernoctaciones, cifra anunciada el año pasado.
-El Cabanyal y viejas promesas. La alcaldesa promete que el plan especial de protección y reforma interior de El Cabanyal "se hará", pues es su apuesta por "modernizar" el barrio pese a las que considera injerencias del Gobierno central, que mantiene pausado el proyecto. Además, Barberá dice que Valencia verá "nacer y crecer" el Parque Central y el nuevo barrio de El Grau-Cocoteros (PAI del Grau), lo que serían los principales proyectos del PP para el próximo mandato. Ambas actuaciones vienen de largo, pero la alcaldesa las vuelve a prometer a la espera de financiación
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2011