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Reportaje:TENIS | Masters de Madrid

Feliciano deja vivo a Federer

El toledano desperdicia un mate con 5-2 a su favor en el último de los tres desempates

El frío de la noche madrileña no puede competir con el calor de la pista y las luces de los focos. Feliciano López juega con el rostro desencajado, marcadísimos los pómulos, estirados los labios en un soplido infinito a cada golpe, sufriente como si fuera un tenista salido de un cuadro de El Greco. Roger Federer, su rival, actúa mecánicamente, sin pasión ni sentimiento, con el pecho frío. El partido que pudo ser muere cuando el suizo cede su saque con 5-3 a favor en la primera manga. De la plácida tarde de estreno en el torneo de Madrid el número tres mundial pasa a vivir un auténtico suplicio. Federer necesita nueve oportunidades, ¡nueve!, para llevarse la primera manga. Desde entonces no hay guion, patrón ni timón. El encuentro se instala en el desenfreno: en el tie-break decisivo, los dos tenistas tienen punto de partido, Feliciano desaprovecha un mate con 5-2 a su favor y Federer se impone por 7-6 (13), 6-7 (1) y 7-6 (7) en 2h 56m y después de tres desempates.

"López pudo vencer. Los españoles tienen mentalidad ganadora", dice el suizo

En el principio de todo estuvo Nikola Loncar. El exbaloncestista serbio se movía anoche por la Caja Mágica con la desazón de quien ha recorrido una curva indeseada del destino. Ya se habían apagado los atronadores gritos de la grada. Ya no retumbaban las voces de "¡Feli!, ¡Feli!" mientras Fernando Verdasco se agitaba, gritaba y daba palmas entre el público. Ya no jugaba Feliciano, un hombre de sensaciones que juega siempre al ritmo de sus latidos. Hace una semana, recién rota su relación con Pato Clavet, su técnico, tras un gris inicio de temporada, el toledano se marchó a jugar a Belgrado. Solo le acompañó Loncar. Con él debatió de la vida y sus partidos. Con él comentó la gran obra del torero Manzanares, que indultó un astado en Sevilla, y sus conversaciones con Alberto Berasategui, exfinalista de Roland Garros, que a través del teléfono le hacía llegar sus consejos. Feliciano tuvo un sueño en una noche iluminada: iba a derrotar en su ciudad a Novak Djokovic, el tenista de las 28 victorias consecutivas, que ayer debutó en Madrid ganando por 6-3 y 6-4 al sudafricano Anderson. Jugaron la final y perdió (7-6 y 6-2) Feliciano. Allí, sin embargo, se empezó a gestar su partido de Madrid.

"Feli ha estado mentalmente muy bien, aguantándolo todo y a un nivel brutal ante un Federer que no ha sido fallón, sino luchador", dijo Albert Costa, el seleccionador español. "Cuando yo entré en el vestuario", contó Berasategui, su nuevo técnico; "me dijo: '¡Perdí la bola de vista!', recordando ese remate con 5-2. Ha hecho un partido impecable. El mérito es de Feli y Pato Clavet. Este es su legado".

El español jugó con profundidad, variando alturas con su revés cortado para luego soltar un latigazo cruzado. En el cambio de ritmo y la constancia estuvieron sus mayores virtudes. No se desconectó ni cuando el encuentro pareció demasiado inclinado para un tenista con su pasado, en el que los partidos épicos, como los que protagonizó en la final de la Copa Davis de 2008, son estrellas solitarias. El número 39 explotó al máximo su saque (23 aces), impulsado por la altura de Madrid. Su fe en la victoria fue inquebrantable: llegó a levantar un 0-40 con 2-3 en el set decisivo. "Ante Federer siempre saco mi mejor tenis", dijo el español.

Frente a esos argumentos, el suizo solo opuso su amplísimo arsenal, gestionado sin pasión y con aires burocráticos. Puesto ante los puntos decisivos actuó con la clase legendaria con la que ha construido su historia. Para cada punto de break tuvo un saque. Para cada bola decisiva del primer tie-break, una derecha abierta. Y para cada problema, un acierto. El marcador cuenta un partido dramático, sobre todo a partir de la segunda muerte súbita, competida brillantísimamente por Feliciano. A ojos del espectador, Federer lo vivió todo sin sobresaltos. Impertérrito y seguro de cuál sería el destino del partido. Así lo vio el suizo: "Feliciano ha podido vencer. Los españoles tienen una mentalidad ganadora extraordinaria".

Antes de su victoria, Rafael Nadal apeó 6-1 y 6-3 al chipriota Baghdatis. Hoy (19.00, La Sexta) jugará los octavos ante el argentino Del Potro.

Segunda ronda: Hombres: R. Soderling (Sue.)-S. Giraldo (Col.): 6-3 y 6-3. A. Murray (R. U.)-G. Simon (Fra.): 6-4, 3-6 y 6-0. Mujeres: J. Georges (Ale.)-D. Safina (Rus.): 6-4, 4-6 y 6-4.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de mayo de 2011