A Francisco Camps, presidente de la Generalitat y candidato a la reelección por el PP, le gustaban los pantalones con trabilla italiana y las chaquetas entalladas, según reveló la investigación judicial del caso Gürtel. La paella que bendijo ayer en un acto de aparente patriotismo popular valenciano es algo más que familiar. Si quiere mantener el tipo, deberá cuidarse de meter demasiado la cuchara en las gigantescas paellas donde cuecen grandes cantidades de arroz y verduras. Al humeante guiso, preparado en la pedanía de Borbotó (Valencia) donde nació un abuelo de Camps, le faltan aún varios hervores como a la campaña electoral que apenas ha comenzado, aunque todo parece indicar que él se comerá el arroz.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de mayo de 2011