Los impagos de las cuotas de los socios y la deuda que arrastran las obras del edificio de usos múltiples del puerto exterior han puesto a la Cámara de Comercio de Ferrol contra las cuerdas. Con estos argumentos, el ente cameral que preside el exalcalde de Narón Xoán Gato presentará un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) para el próximo semestre que afectaría al 33% del personal "como mucho", en palabras de su presidente.
La Cámara ferrolana tiene en plantilla a 16 trabajadores y planea regular a cinco empleados de julio a diciembre a fin de recuperar la liquidez económica que consumirá a finales de este mes con el abono de las pagas extraordinarias. Gato se queja amargamente del Real Decreto que secará la financiación de las Cámaras en 2013 al suprimir las cuotas obligatorias, y asegura que esta normativa ha tenido un efecto pernicioso en la recaudación de las arcas ferrolanas. Calcula que el 50% de las empresas de la comarca han dejado de pagar antes de que la normativa lo permita, y explica que la acumulación de impagos les obliga a recurrir a la vía ejecutiva, mucho más lenta, para cobrar los recibos pendientes.
Gato, que lleva un año al frente del organismo y pide la ayuda de la Xunta, explica que tras su llegada el presupuesto pasó de 1,4 millones de euros en 2010 a recaudar poco más de 800.000 este año. "Ajustamos los gastos fijos al máximo pero todavía nos faltan 200.000 euros", explica. Recuerda que la entidad arrastra otro problema "heredado", una obra en el puerto exterior de Caneliñas donde se edifica a crédito un complejo de oficinas que está bajo la lupa de la fiscalía ferrolana por presuntas irregularidades en la facturación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de junio de 2011