El peso de la industria en el Producto Interior Bruto (PIB) en Cataluña ha pasado en una década del 25,2% al 17%: ha caído 8,2 puntos. Es un dato que preocupa a la Dirección General de Industria, que con el actual Gobierno catalán depende del Departamento de Empresa y Empleo. El director general de Industria, Joan Sureda, destaca en las presentaciones de las líneas que seguirá su dirección -como el pasado viernes en el Consejo de Trabajo Económico y Social (CTESC)- como la economía catalana se está "terciarizando".
Sureda sostiene que la caída del crédito "ha tenido un impacto más negativo sobre el PIB industrial que sobre el general" y explica cómo la inversión industrial, que crecía hasta 2008, cayó "en barrena, el 22,9%" en 2009 y lo ha seguido haciendo en 2010 (-8,5%) y lo que llevamos de este ejercicio (-0,9%). "Para volver a los niveles de 2007 sería necesario incrementar las inversiones un 44%".
Todos los indicadores industriales son preocupantes: el paro ha pasado del 6% en 2007 al 18% en 2010; el 10% de las empresas con asalariados han desaparecido entre 2008 y 2010. "O hacemos algo o volveremos a los setenta", afirma Sureda antes de presentar un plan de choque que pasa por fomentar la internacionalización de las empresas, la captación de inversión extranjera, la apuesta por la investigación y la productividad y el impulso de la financiación. Con plantas como las de Derbi y Yamaha amenazadas de cierre, Sureda presentará hoy su plan de apoyo al sector.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2011