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"Apoyo tácito" del PSdeG coruñés a Fernández Moreda

El dirigente de A Coruña abronca a los críticos por haber pedido renuncias

Fue una larga reunión, con muchas intervenciones (33) pero sin sorpresas: no habrá dimisiones, ni cambios en la dirección provincial del PSdeG de A Coruña tras el batacazo electoral del 22-M. Tampoco nadie planteó ayer en el comité provincial, máximo órgano entre congresos, renuncia personal alguna por esos desastrosos resultados. Ni siquiera los más críticos con el secretario provincial, Salvador Fernández Moreda, y su equipo. Y eso que el dirigente coruñés puso en su discurso inicial, abierto a los medios de comunicación, su cargo "a disposición del comité provincial".

Fue en realidad un gesto simbólico tras la cascada de críticas de las últimas semanas por su negativa a asumir responsabilidades por los resultados electorales. "¡Claro que somos, la Ejecutiva, corresponsables de las pérdidas!", rectificó ayer Moreda. En el debate a puerta cerrada, nadie recogió el guante. Para los críticos, encabezados por el diputado José Manuel Lage y Mar Barcón, la nueva portavoz del grupo municipal socialista en A Coruña, no es momento de abordar una renovación de personas que consideran "irreversible e imparable", cuando se celebren congresos en todos los ámbitos del partido tras las elecciones generales.

El secretario provincial percibió un "apoyo tácito" a su gestión

Los más críticos optaron ayer por suavizar el tono y centrarse en pedir "renovación de ideas", no de personas. Aunque reclamaron que no haya "sectarismo" ni boicoteos. "Fueron intervenciones de guante blanco y de tender puentes", admitió un miembro de la Ejecutiva. Sin embargo, Moreda, en su réplica, abroncó con dureza a quienes plantearon en días pasados la posibilidad de su renuncia. Defendió con ahínco la labor de la Ejecutiva, "elegida hace solo un año, cuando no había nada, ni teléfonos, ni infraestructuras".

Para el dirigente provincial, que salió de la reunión considerando que sus compañeros dieron "apoyo tácito" a su continuidad, según declaró a los periodistas, "la tarea ingente, pero no imposible" de renovación y "cambio de rumbo" del partido debe empezar en cada una de las 94 agrupaciones locales de la provincia. "Les corresponde el trabajo", advirtió, de iniciar cambios, "incorporar a todas las voces y opiniones críticas" además de "reforzar la presencia territorial" del partido. El tono duro y bronco de Moreda sorprendió y molestó a muchos en una reunión en la que hubo ausencias destacadas, como la del presidente provincial, el ministro Juan Caamaño, y de los aún alcaldes de A Coruña y Ferrol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2011