El Gobierno vasco y Eudel, la asociación de municipios vascos, trabajan sobre una cuestión que puede adquirir una importancia capital para los hosteleros de la comunidad autónoma de cara a paliar los efectos negativos de la crisis. Se trata de ampliar una hora más el horario de cierre de los establecimientos de ocio nocturno. La medida cuenta con el apoyo de todos los agentes implicados, aunque con matices. El Ayuntamiento de Bilbao, en sesión plenaria, expresó el pasado mes de abril su deseo de que dicha iniciativa se hiciera efectiva en toda Euskadi para evitar agravios comparativos y que también afectara a los aforos, regulados por una normativa estatal que cada ayuntamiento debe interpretar y aplicar. El objetivo último era ayudar al sector hostelero y adecuar los horarios de discotecas y pubs a la "realidad social actual". En la actualidad, los pubs cierran entre las 3.00 y las 3.30 en función de si es verano o invierno y las discotecas, entre las 5.00 y las 5.30.
Los vecinos no se oponen, pero exigen a los hosteleros que cumplan la norma
"Hay menos jóvenes que hace 25 años" y la ley antitabaco ha afectado al negocio
Anterior a esta reciente propuesta fue una iniciativa promovida el 23 de febrero de 2010 por el parlamentario vasco del PP, Ramón Gómez, que llegó a la Cámara vasca y fue apoyada por todos los partidos políticos a excepción de Aralar el 5 de mayo. Sin embargo, Eudel bloqueó la iniciativa el pasado invierno.
Un decreto del Gobierno vasco sobre horarios de establecimientos hosteleros actualizó en 1997 el anterior, que databa de 1988, y en algunos casos llegó a recortar hasta una hora su límite de apertura. "Desde esa modificación la hora de cierre ha suscitado controversia sectorial dando lugar a campañas sancionadoras y múltiples conflictos", rememora el gerente de la Asociación de Hosteleros de Álava, Andrés Mendoza.
El Ejecutivo vasco justificó entonces el recorte por la "continua dinámica de las relaciones sociales y costumbres, que no siempre se acomodan a las necesidades de descanso de otros sectores de la población, que conlleva que la Administración introduzca una serie de limitaciones a fin de garantizar la convivencia y la paz social, compatibilizando las legítimas actividades de ocio con el necesario respeto a los derechos de todos los ciudadanos", señala el documento.
¿Es realmente necesario en la actualidad ampliar los horarios de cierre de los establecimientos de ocio nocturno? ¿Hay una nueva realidad social que así lo aconseje? Mendoza está convencido de que sí. "Hay un cambio claro en los usos y costumbres relativas al ocio nocturno. Ahora la gente sale más tarde porque todo se hace más tarde. Ahora muchos partidos de fútbol son a las nueve de la noche, por lo que la cena posterior también se retrasa", razona Mendoza. Kino Martínez, presidente de la asociación de hostelería de Guipúzcoa, ve otros dos motivos de peso: "Ahora hay menos jóvenes que hace 25 años y el ocio nocturno ha sido el gran pagano de la ley antitabaco". En opinión de Martínez, lo primero que hay que preguntarse es si el negocio de la noche "es un elemento diferencial de la oferta turística o es un incordio. Si acordamos que es lo primero, habrá que promocionarlo", sostiene.
Por su parte, Ángel Gago, secretario general de la Asociación de Hostelería de Vizcaya, opina que esta medida llega con "dos años de retraso" y considera que la norma debería ser única para todos los ayuntamientos, no dejar que cada uno decida por su cuenta. Además, Gago sospecha de que la iniciativa resurgiera en pleno periodo electoral.
Pedro Alvarado, presidente de la asociación vecinal de Abando e Indautxu, dos zonas que aglutinan el 60% de los locales de ocio nocturno y diurno de Bilbao, señala que la entidad se ve en la "obligación de apoyar todas aquellas iniciativas que revitalicen Bilbao porque tanto el comercio como la hostelería, son una pieza básica y aún más si cabe vital para la revitalización de la economía de Bilbao. Queremos una ciudad dinámica y dar un servicio tanto a los que vivimos en ella como a los que nos visitan y no una ciudad dormitorio, como parece que nos estamos convirtiendo". En lo que respecta a posibles problemas derivados del permiso para disfrutar de más tiempo de juerga nocturna, Alvarado supone que pueda darse algún conflicto "como puede ser el menoscabo al descanso, tranquilidad, habitabilidad y confort de los vecinos que vivan en las zonas afectadas o en los alrededores de los locales de hostelería o de ocio, por los ruidos que puedan ocasionarse, por las concentraciones de gentes en las aceras o las calles...".
En cualquier caso, según las informaciones que dispone esta asociación vecinal respecto a este debate y a la propuesta de Eudel, serán los Ayuntamientos los garantes de que "no se merme a los vecinos de la zonas afectadas o que estén dentro de los lugares de ocio, haciendo cumplir la normativa que se apruebe y como no los hosteleros también deberán de tener la obligación y el compromiso de colaborar con que la normativa se cumpla", explica el presidente de la asociación vecinal bilbaína.
"No estamos en contra de manera frontal a la ampliación de los horarios, pero tanto el Ayuntamiento como los hosteleros deben ser los primeros en cumplir a rajatabla las normas que se establezcan, para que no se creen situaciones molestas a los vecinos", alerta Alvarado. Y es que, en caso contrario, "unos y otros nos van a tener enfrente, porque estaremos vigilantes para que se cumpla la normativa", advierte el responsable de la plataforma ciudadana.
Por otra parte, cabe preguntarse si es realmente preciso actualizar los aforos de los establecimientos de ocio nocturno. La legislación que mide la capacidad de un establecimiento para albergar personas parte del Código Técnico de Edificación y depende de la Administración central, si bien los ayuntamientos interpretan la norma atendiendo a las características técnicas de los establecimientos.
Existe además una disposición del Ministerio de Fomento de 2002 que interpreta que en el caso de los disco bares se puede aplicar, a efectos de determinar el aforo, una densidad de ocupación más parecida a la de una discoteca -una persona por medio metro cuadrado- que a la de un bar -una persona por metro cuadrado- por la mayor similitud que le une a aquella. "Nadie está tomando una consumición en un bar a un metro de su acompañante. El ratio de medio metro es más razonable y está lejos del efecto lata de sardinas", sostiene Mendoza. A la espera de que se resuelvan las cuestiones políticas derivadas de las últimas elecciones, los contactos técnicos prosiguen entre instituciones mientras los hosteleros aguardan esperanzados un reajuste horario.
En cifras
- El sector del ocio nocturno en Euskadi tiene un peso considerable en relación a la población. En total, las tres capitales vascas aglutinan 364 pubs y 138 discotecas.
- Bilbao. Los más de 350.000 habitantes de la villa tienen 2.814 bares, cafeterías y restaurantes, 91 pubs y 67 discotecas a su disposición.
- San Sebastián. Alberga 1.434 bares, cafeterías y restaurantes, 178 pubs y 40 discotecas.
- Vitoria. La ciudad cuenta con 1.591 bares, cafeterías y restaurantes, 95 pubs y 31 discotecas.
- Curiosidad.En 2007 datos del servicio europeo de estadística (Eurostat), reflejaron que Euskadi tenía más locales hosteleros que algunos países europeos como Dinamarca, Noruega o Finlandia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2011