La grave situación financiera obligará a los nuevos Gobiernos autónomos a afrontar duros planes de ajuste. El PP, que entrará a gobernar en Baleares, Aragón, Cantabria y Castilla-La Mancha, ya ha anunciado que suprimirá empresas publicas, despedirá a cientos de trabajadores y eliminará o venderá televisiones autonómicas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de junio de 2011