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Juicio contra un conductor detenido por no pasar la ITV

Guillem Rubió, de 59 años, no olvidará la madrugada del pasado 13 de marzo, porque acabó detenido al salir de una cena familiar. Circulaba por el centro de Barcelona cuando los Mossos d'Esquadra detuvieron el vehículo y comprobaron que no había pasado la ITV. A partir de ahí le pidieron toda clase de papeles y al final, le sometieron a la prueba de la alcoholemia. Dio negativo, pero los agentes insistieron y fue entonces cuando su esposa, que viajaba a su lado, pidió que lo dejaran tranquilo porque sufre una insuficiencia cardiaca.

Al salir del coche la mujer fue empujada por un mosso, según su relato, para que se sentara. Eso provocó la reacción del marido, que también salió del vehículo y acabó esposado por la espalda y en la comisaría de Les Corts. En el viaje sufrió una crisis de ansiedad y la pesadilla acabó a la una de la tarde. Pero no era verdad, porque Rubió fue denunciado por una falta de atentado a agentes de la autoridad y hoy está citado a juicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2011