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Reportaje:

Un buzón de quejas llamado Sol

Siguiendo el camino del Movimiento 15-M, otros grupos se han instalado en el kilómetro cero para reivindicar sus causas y aprovechar el efecto mediático

La Puerta del Sol siempre ha sido un punto atractivo para los ciudadanos que desean dar visibilidad a sus reivindicaciones. Es frecuente ver protestas de toda índole en el kilómetro cero de España. Tras terminar la protesta, históricamente, los manifestantes se han ido a casa. Pero después del 15-M, esto ha cambiado. Los indignados no se fueron y su protesta ya suma más de 1.200 horas en la plaza.

La acampadasol, como fue bautizado en la red social Twitter, constituyó todo un éxito de comunicación. El mensaje de los indignados ha llenado -y sigue llenando- los medios y las conversaciones. Tanto que otros grupos, buscando el mismo efecto amplificador, han decidido instalarse en la plaza.

No es legal instalarse en la calle sin tener las autorizaciones necesarias. Pero, por pragmatismo o conflicto de competencias, la policía no ha intervenido para desalojar a los que duermen en Sol, después de la carga que inició todo la propia noche del 15 de mayo.

En principio, la autorización es un asunto del Ayuntamiento. Pero el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, se refirió a la estructura de madera que queda como punto de información del 15-M como "un asunto de orden público, competencia exclusivamente de la Delegación del Gobierno". La delegación no lo ve así. Según un portavoz, "no hay desorden". Y continuó que: "La responsabilidad de permisos para montar un puesto de información", dice, "es del municipio".

La policía ha informado a los grupos que han llegado tras el 15-M que no pueden instalarse en la plaza. Pero, según los grupos, ha bastado con señalar el punto de información del 15-M y preguntar por su permiso para que los agentes les dejaran en paz. Esto es lo que uno se puede encontrar paseando por Sol estos días:

- Los originales: 15-M. En su momento de máxima extensión la acampada tenía hasta calles y cientos de personas durmiendo en la plaza. Ahora solo queda un punto de información, una estructura de madera, donde duermen entre 10 y 20 personas. Los indignados informan al público sobre el movimiento, recogen ideas y celebran asambleas por las tardes.

- Apoyo a la flotilla. Hace una semana, los activistas en tierra de la Flotilla de la Libertad, que tiene la intención de ir a Gaza para "poner fin al bloqueo" que Israel mantiene sobre la Franja, montaron un punto de información. No duermen allí pero instalan una carpa, cubierta de banderas palestinas, todos los días de 18.00 a 23.00. Informan sobre el barco, actualmente bloqueado por las fuerzas griegas en Creta. Es un punto tecnológico. El martes montaron una pantalla grande para conectar por Internet en directo con los activistas encerrados en protesta en la Embajada española en Atenas. Además de vender pines y camisetas, tienen una petición a favor de la creación de un estado palestino. En los primeros dos días consiguió más de 1.200 firmas.

- Derecho a vivir (en Sol). Al otro lado de la plaza, encima de una reluciente carpa azul, una bandera roja anuncia la presencia de la Asociación Derecho a Vivir. El grupo de antiabortistas, que también están en contra del proyecto de ley por una "muerte digna", llegó a la plaza el domingo pasado. Cuentan que en principio hubo "momentos de tensión" con los del 15-M, pero luego los representantes dejaron claro que eran "bienvenidos a un espacio de debate público". Admiten que han visto el éxito mediático del Movimiento 15-M y han copiado muchas de sus tácticas. Usan las redes sociales para promover su mensaje, con el identificador o hashtag en Twitter acampadavida. En lugar de las asambleas del 15-M convocan a sus seguidores para proponer ideas, pero solo las que "son medidas para acabar con el aborto".

- Indignados... y sin hogar. Otro grupo instalado en la plaza lo forman ciudadanos acostumbrados a vivir en la calle. Se juntaron con la acampada del 15-M en sus momentos más eufóricos, y ahora siguen allí. Reclaman sin mucho énfasis una vivienda digna, pero no tienen un punto de información ni un ideario claro. Según un portavoz de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, están reconocidos como personas sin hogar que en general "estaban instaladas cerca de la plaza Mayor y, coincidiendo con el 15-M, se desplazaron a Sol". Su caso es distinto de los anteriores, pero también están acampados en la plaza. Según el portavoz de Servicios Sociales, algunos son "personas que, por desgracia, tienen trastornos de personalidad, o problemas de adicción". Suelen rechazar, dice, cualquier tipo de "normas o regulación en sus vidas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2011