Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aquel aciago día de Prieto

En su curtida trayectoria política, Txarli Prieto, líder de los socialistas alaveses, jamás podrá olvidarse del 26 de julio de 2007. Aquel día, minutos antes de que se decidiera quién iba a suceder a Ramón Rabanera como diputado general de Álava, Prieto aseguraba que tenía todas las papeletas "apoyos suficientes" para ganar la batalla. En un estratega como él, fue un error imperdonable: a sus espaldas, el único juntero de Aralar (Iñaki Aldecoa) le dejó sin apoyo en el momento más decisivo.

Ante desenlaces tan imprevistos, es fácil asegurar que Álava es terreno abonado a las grandes sorpresas, no exentas de emociones finales. De hecho, en 2007, a pesar de que el PNV había conseguido los peores resultados y se vio relegado al tercer puesto en el territorio por detrás del ganador PP y del PSE, segundo, Xabier Agirre fue elegido diputado general en la segunda votación después de que ninguno de los tres grandes partidos alcanzara mayoría absoluta en el primer escrutinio.

A Agirre le valieron los votos del PNV (14) y los 2 de Eusko Alkartasuna para imponerse al PSE ya que Prieto obtuvo los 15 votos de su partido y el de EB, que iba en coalición con Aralar. Este partido abertzale, se abstuvo, al igual que hicieron los 4 junteros de ANV, un grupo entonces liderado por Aitor Bezares. A resultas de este desenlace, el PNV formó un gobierno tripartito con la incorporación de EA y Aralar, aunque las sucesivas divisiones internas provocaron que acabara la legislatura en solitario. En esta ocasión, en Álava volvió a repetirse el desenlace que días antes había ocurrido en Guipúzcoa a favor del PNV.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2011