La asociación Ekologistak Martxan presentó ayer su informe anual sobre los principales casos de degradación de la costa vasca y las amenazas ante las que se enfrenta. El estudio detecta 11 zonas especialmente afectadas, siete de ellas en Bizkaia y las cuatro restantes en Gipuzkoa.
Los ecologistas destacan que Urdaibai debe afrontar dos problemas. Por un lado, el proyecto para ubicar en este espacio un nuevo Guggenheim lo ubican dentro de una mentalidad "desarrollista" e "insostenible". Además, Ekologistak Martxan asevera que la cuenca del río Oka sigue sin depurar sus aguas.
En Muskiz, el informe sitúa tres banderas negras. La primerade ellas la ubican en una urbanización sita entre Zierbana y Muskiz y para la que el consistorio de este último municipio cambió sus normas subsidiarias. Igualmente, rechazan la planta de coque que estará lista para finales de 2011 en Petronor y también critican que la ampliación del puerto de Bilbao se está realizando mediante la extracción de fondos marinos de la playa de La Arena.
Ekologistak Martxan también introduce en su informe una polémica recalificación de suelos en Barrikabaso y Muriola y el proyecto de construir varias viviendas en la marisma de Aieri, en Ondarroa.
En Guipúzcoa, los ecologistas ubican la primera de sus banderas negras en Orio, donde critican los proyectos de urbanización junto a la ribera de la ría de Oria. Resaltan, asimismo, a la cuenca del río Deba como la más contaminada de Gipuzkoa. Finalmente, los ecologistas destacan la afección del puerto exterior de Pasajes a Jaizkibel y el proyecto de construir una pasarela sobre los acantilados de Monpas, en San Sebastián.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de julio de 2011