Un barco pesquero amarrado en el puerto de Sant Feliu de Guíxols (Baix Empordà) que se hundió la madrugada de ayer en una zona de aguas poco profundas provocó un vertido de gasóleo que obligó a activar los dispositivos de emergencia. El barco contenía 2.000 litros de combustible y aparecieron manchas de vertido a su alrededor. La operación de reflotamiento del pesquero se inició a última hora de la tarde mediante una grúa y con el objetivo de vaciar sus depósitos y evitar nuevas fugas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2011