Los presos de ETA están convencidos de que la banda tiene decidido anunciar de manera inminente su final. Pero el nerviosismo y la impaciencia cunden ante la tardanza del comunicado, según las conclusiones que ha sacado la policía a raíz de comunicaciones interceptadas. "La decisión ya está tomada, no entiendo a qué se está esperando", se oye en una de ellas. La tradicional firmeza del grupo, de casi 600 presos, se está resquebrajando.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2011