Visteon se ha comprometido a trabajar con el comité de empresa de su filial Cádiz Electrónica en El Puerto de Santa María, con los sindicatos y con las autoridades para "limitar en la medida de lo posible" el impacto social del expediente de regulación de empleo (ERE) que ha presentado para rescindir la actividad en la planta, que cuenta con 394 empleados. La multinacional también está abierta a mantener conversaciones con potenciales inversores interesados en quedarse con los activos de la planta para usos alternativos, según indicaron fuentes de la empresa.
En este sentido, la compañía anima a autoridades, sindicatos y trabajadores a colaborar en la búsqueda de ese potencial inversor. En cuanto al diálogo con los trabajadores, Visteon está "abierta a la negociación" en la línea de las cuatro medidas que plantearon en el "proceso informal de conversaciones" iniciado tras anunciar en junio sus intenciones de cerrar la planta.
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En este sentido, las mismas fuentes indicaron que el pasado lunes Visteon inició el proceso administrativo del cierre, registrando formalmente el ERE ante la autoridad laboral. La intención de la multinacional de cerrar "no ha variado", según las fuentes de Visteon, que señalaron que la planta está haciendo frente a una "importante disminución de la demanda" por parte de los clientes de su principal producto, lo que hace "financieramente inviable la continuación de las operaciones en esta planta".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011