La proximidad de la celebración de la Diada de Cataluña el 11 de septiembre acostumbra a despertar polémicas sobre las banderas presentes y ausentes en los balcones de los ayuntamientos. Este año no ha sido diferente y la controversia ha venido de la mano, o mejor dicho, de dos instancias, de Ciutadans (C's) presentadas ayer en la Delegación del Gobierno en Barcelona para impedir que la estelada (la bandera independentista catalana) ondee durante la Diada y solicitar que la bandera española esté presente en los Consistorios catalanes.
El partido que lidera Albert Rivera pide al Gobierno que impida la colocación de la estelada en los balcones de los ayuntamientos de Vic, Tàrrega, Sant Feliu de Guíxols, Ripoll y Maià de Montcal, todos gobernados por Convergència i Unió (CiU). La decisión de hacer ondear esta enseña nacionalista durante la Diada ha sido aprobada por los respectivos plenos municipales. Ciutadans considera que se da un mal uso a los edificios públicos. "Los ayuntamientos no son sede de ningún partido", criticó Rivera.
El Ayuntamiento de Vic (CiU) aclara que la estelada se colgará en el balcón y que en el mástil ondeará la senyera. El Consistorio ignora la queja de C's y contesta que defenderá "lo aprobado por la mayoría de la ciudadanía".
En la segunda instancia, Ciutadans insta al delegado a hacer cumplir la Ley 39/1981 sobre el uso de la bandera española en una veintena de municipios de la provincia de Girona donde la enseña estatal no está presente. La mayoría de poblaciones apuntadas por C's están en manos de CiU, como Vidreres, Santa Coloma de Farners, Cassà de la Selva, Torroella de Montgrí y Sant Feliu de Guíxols. Pero también hay tres Consistorios socialistas (Palafrugell, Sils y Palamós), cuatro de Esquerra (Sarrià de Ter, Vilablareix, Quart y La Bisbal d'Empordà) y dos gobernados por formaciones independientes, como Tossa de Mar y Anglès.
Ciutadans asegura que ya presentó instancias en estos municipios para pedir que cumplan la ley, pero "han hecho caso omiso". La formación que lidera Rivera advierte de que al ignorar la petición los Ayuntamientos pueden incurrir en un delito de prevaricación.
Varios de los municipios afectados han quitado hierro al asunto y han coincidido en que la queja es "oportunista" por la proximidad de la Diada. Uno de ellos es Tossa de Mar (Selva). Su alcaldesa, Gisela Saladich (Tossa Unida) no quiso entrar a valorar la queja de Ciutadans ante la Delegación del Gobierno. "Tenemos mucho trabajo intentando gestionar el Ayuntamiento con tantas dificultades económicas. Hace años que están las mismas banderas, ni nos hemos fijado. Ciutadans no debe de tener mucho trabajo para preocuparse por estas cosas", espetó Saladich.
David Mascort (ERC), alcalde de Vilablareix (Gironès) asegura que hace 12 años que la bandera española no está presente en el ayuntamiento "y así seguirá, a menos que tengamos una petición judicial", añade desafiante.
Pero la bandera española desaparecerá también, como cada Diada, de los ayuntamientos de Lleida y Tarragona (ambos socialistas). En cambio, las dos capitales que han pasado a manos de los nacionalistas de CiU han decidido mantener la presencia de la senyera con el emblema estatal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011