Benigno Moure ha conseguido el tercer grado penitenciario dos meses después de ingresar en la cárcel de Pereiro de Aguiar, condenado a cinco años por estafar a una anciana con alzhéimer. La junta de tratamiento de la prisión decidió ayer que Moure podrá cumplir la pena en su domicilio. Si la Secretaría General de Prisiones avala el acuerdo, el cura podrá hacer vida normal y tendrá que estar localizable -a través de una pulsera con GPS- desde las 23 horas hasta las 7 de la mañana de lunes a jueves y tendrá fines de semana y 48 días más libres (sin conectar la pulsera) al año. El acuerdo se alcanzó con un empate de los ocho miembros de la junta. Decidió el voto de la directora de la cárcel, Silvia Alonso.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011