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Feijóo prevé un techo de gasto para 2012 con 23 millones más que este año

Galicia es la primera comunidad española que se pone un techo presupuestario

La Xunta no podrá gastar en 2012 más de 9.172 millones de euros. El Gobierno gallego presentará a finales de octubre un presupuesto para el próximo año que no superará el techo de gasto autoimpuesto, el primero que establece una administración española, y que solo permitirá invertir 23 millones más -un 0,2%- de los que la Consellería de Facenda estimó en las primeras cuentas del presente ejercicio.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, presentó ayer el acuerdo para "disciplinar el gasto" marcando distancias con el resto de las comunidades, "que están comenzando el ajuste", y la reforma de la Constitución. Galicia, dijo, está "en una posición más avanzada" porque su Gobierno "trabajó desde el primer día" para llegar a una situación económica que le permitirá en 2012 mantener una inversión "similar" a la de este año. Según esa lógica, es la reducción de un 15% del gasto, unos 1.600 millones de euros, respecto a lo presupuestado en 2010 la que permite al Gobierno gallego no hacer recortes drásticos en la cuentas de 2012 como los que anunció la presidenta de Castilla-La Mancha, la popular María Dolores de Cospedal, que llegarán al 20%. Para cumplir con el techo fijado, los presupuestos de la Xunta seguirán apostando por rebajar el gasto corriente y mantener la austeridad. Sin embargo, Feijóo prometió que no se recortará en inversiones -tanto reales como de capital- para "ayudar a la recuperación económica", mientras blindará el gasto social y mantendrá la solvencia de la comunidad pagando a los proveedores y también la deuda.

Facenda prevé que la economía gallega crezca dos décimas más que la española

La titular de Facenda, Marta Fernández Currás, que compareció junto al presidente, explicó que el Gobierno gallego no podrá tramitar en ningún caso ampliaciones del gasto no financiero, aunque no especificó qué pasaría si se superara. "Estaríamos incumpliendo la ley. Esas cosas pasan, pero no es lo deseable. Estamos en condiciones de garantizar que se va a cumplir", disculpó. La fórmula para hallar el gasto máximo tiene en cuenta las previsiones de crecimiento de la economía gallega que, según aseguró Fernández Currás, avanzará el próximo año un 1,5%, dos décimas por encima de la media española. El cálculo de la conselleira de Facenda es optimista pese a que en la variación interanual del PIB gallego en el primer trimestre de este año el crecimiento de Galicia, del 0,6%, se situó por primera vez en cinco años por debajo (una décima) de la media española.

La cantidad de 9.172 millones calculada como techo resulta de sumar los ingresos previstos -8.511 millones de euros-, el déficit aprobado del 1,3 % y los ajustes de contabilidad nacional, desglosó la conselleira, que tildó la previsión de "conservadora, prudente y realista". En el caso de que las arcas de la comunidad ingresen más dinero del previsto, tampoco se podrá aumentar el gasto, sino que esas cantidades se dedicarán a "mejorar la cuenta del déficil público".

El presidente de la Xunta defendió que un presupuesto público "real y realista" es decisivo por la "contribución que puede hacer Galicia a la sustentabilidad del Estado". "Unas cuentas públicas bien hechas suponen un buen camino para la recuperación", apuntó Feijóo, que contrapuso esta práctica con la de "dejar en herencia deudas a otros gobiernos por ingresos inexistentes, lo que supone ralentizar la salida de la crisis".

El acuerdo será aprobado por la mayoría del PP en el Parlamento el próximo martes. El techo podría contar también con el apoyo del PSdeG, ya que en junio votó a favor de la ley de disciplina presupuestaria, que obliga a los Gobierno a poner un tope al gasto y limita el endeudamiento en épocas de bonanza económica: las cuentas públlicas no podrán crecer más que el PIB cuando este aumente por encima del 2,5%.

El líder del PSdeG, Pachi Vázquez, afirmó ayer que su partido solo se opondrá al techo de gasto si esto supone un recorte en educación y sanidad. Vázquez avisó que no dispone todavía de los datos concretos de la propuesta, "Si significa recortar en inversiones no productivas respetando lo que mueve la economía gallega y defendiendo la educación y la sanidad, hablaríamos", apuntó. El PSdeG no rechazó tampoco la ley de disciplina presupuestaria en su debate parlamentario -que sí criticó el BNG-, dos meses antes de que Zapatero pactase con el PP la reforma constitucional.

Sindicatos "contra la calidad educativa"

Con los sindicatos unidos frente al aumento de horas lectivas que pretende la Consellería de Educación, el jefe del Ejecutivo gallego afirmó ayer que el conflicto que plantean las centrales "no es contra el Gobierno, sino contra la propia calidad educativa". Alberto Núñez Feijóo cargó contra los sindicatos por rechazar un horario en Galicia que "aceptan en otras comunidades". Así, el presidente pidió "más entendimiento y más esfuerzo" a los profesores porque los padres y los alumnos "quieren un curso tranquilo para aprovecharlo" más aún en una "en la época de crisis y de recesión y muy difícil". "Cabe la posibilidad de reconducir el conflicto", apuntó sin ceder en su posición.

La Consellería de Educación plantea aumentar el horario lectivo -que no la jornada laboral- de los profesores, que pasarían de 21 a 25 horas semanales. Los principales sindicatos de educación se manifiestan hoy y seguirán las protestas con dos jornadas de huelga convocadas para los días 21 y 27 de este mes en contra de los recortes de la Xunta en educación.

"En Galicia hasta 2007 había 25 horas lectivas y había bonanza, ahora en momento de recesión, lo lógico es poner horario que ya había con bonanza", razonó Feijóo, quien reclamó que "el mismo entendimiento que hubo en 2007" por parte de los sindicatos "lo haya para volver a las 25 horas, que es lo que hubo durante décadas". Feijóo reiteró que "no puede entender" por qué en Galicia los profesores rechazan "el mismo horario que está en vigor en el resto de las comunidades autónomas".

El presidente de la Xunta consideró que la opinión de la mayoría de los padres es la misma que la de su Gobierno antes de pedir a los sindicatos que "si no quieren colaborar con la Xunta, que lo hagan con los padres".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011

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