Medio centenar de indignados fueron desalojados ayer por la mañana por los Mossos del porche de acceso a la Bolsa de Barcelona, donde habían permanecido todo el fin de semana. La acción de los indignados, vinculados al Movimiento 15-M, coincide con una convocatoria internacional. Protestaban por la actuación de los bancos y tenían como objetivo animar a los ciudadanos a acampar frente a las sedes bursátiles para reclamar un cambio de rumbo en la economía. Esta iniciativa se llevó a cabo en ciudades como Nueva York, París, Milán, Atenas, Berlín y San Francisco. Por la tarde, los indignados intentaron de nuevo ocupar posiciones ante la Bolsa, pero el dispositivo policial se lo impidió. Los concentrados cortaron el tráfico en el paseo de Gràcia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de septiembre de 2011