Alfonso Guerra encabezará por décima vez la candidatura del PSOE al Congreso por Sevilla. Es el único diputado de las Cortes constituyentes que aún sigue en la Carrera de San Jerónimo, aunque en esta ocasión, según confiesa, tenía "serias dudas" de volver a presentarse. Lo hace por las "presiones", asegura, del secretario general del PSOE de Sevilla, José Antonio Viera, de la número dos del PSOE andaluz, Susana Díaz, y del presidente de la Junta, José Antonio Griñán.
No hay nada que entusiasme más a un militante socialista de Sevilla que escuchar a Alfonso Guerra. Tiene ingenio, tiene pegada y les da argumentos para repetir en los mítines. Como número uno de la lista, Guerra se estrenó ayer en ese papel que ha representado en ocho ocasiones anteriores, en un acto de presentación de la candidatura socialista en el monasterio de La Cartuja, con modesta asistencia de los militantes.
Chaves: "Los recortes en las comunidades del PP anticipan el modelo de Rajoy"
Guerra pidió a los suyos que no se "resignen" ni den por perdidas las elecciones y reprochó al PP que las dé ya por ganadas cuando todavía no hay votos "ni por correo". El ex vicesecretario general del PSOE arremetió contra los gestores de los bancos y el Banco de España, defendió otra política fiscal y propuso denunciar el Tratado con la Santa Sede. Quizás para evitar el incómodo reproche de que por qué no ha defendido en su partido lo que ahora propone, Guerra esgrimió razones de disciplina de partido. "Soy un hombre de partido, creo en mi partido y en la disciplina de partido, pero tengo criterio propio y libertad para expresarlo", argumentó.
Guerra pidió mano dura contra los gestores de cajas de ahorros que tienen blindajes millonarios pese a arruinar a las entidades financieras como la CAM o las cajas gallegas. Y reprochó al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el descubrir ahora que la caja valenciana es "lo peor de lo peor", como dijo el supervisor. "Quillo, te has enterado un poco tarde", le afeó.
El diputado socialista aseguró que algunos gestores de los bancos "han robado el dinero de la gente" y que uno de los motivos para volver a ocupar su escaño de diputado es "para defender estas cosas". Sobre la política fiscal, Guerra sostuvo que se opuso a la supresión del impuesto de patrimonio impulsada por su partido y mantuvo que "pagar impuestos es maravilloso". "Subir impuestos no quiere decir nada, sino a quién se lo subes y a quién se lo bajas".
En clave sevillana, el dirigente socialista reprochó al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, que pida dinero a la Junta para financiar la final de la Copa Davis. "Eso es como el joven que compra un Mercedes en un concesionario y luego pide a su padre que se lo pague. ¿Usted ha preguntado siquiera? Primero firma y luego dice que lo pague la Junta de Andalucía", ironizó.
Los socialistas también presentaron en Cádiz su candidatura encabezada por el presidente federal del PSOE, Manuel Chaves. Igualmente, pidió a los suyos que combatan la resignación y comiencen a trabajar para "empezar a darle la vuelta a las encuestas", ya que "son los ciudadanos quienes tienen que decidir" porque los votos "no son de nadie".
Chaves afirmó que los "recortes" que se aplican en las comunidades autónomas gobernadas por el PP "anticipan el modelo de Estado" que el líder del PP, Mariano Rajoy, pondrá en marcha si gana las elecciones generales. El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Politica Territorial mostró su convencimiento de que los populares están "aplicando" ese modelo en las comunidades autónomas, poniendo en práctica "una ideología de derechas" consistente en reducir "el espacio de lo público" y de "los derechos sociales".
Chaves criticó que Rajoy haya "dado a entender" en la reciente convención nacional del PP celebrada en Málaga que "puede llegar a ser presidente del Gobierno sin adquirir ni un solo compromiso ni presentar un programa", ya que "considera que la crisis le ha hecho todo el trabajo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2011