Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Con una sola rueda también se pedalea

Barcelona acoge las competiciones del XVIII Encuentro de Monociclistas

Como quien no quiere la cosa, el Encuentro de Monociclistas de Barcelona lleva 18 ediciones. La última, este fin de semana y, como es habitual, en el Ateneu de Nou Barris, organizada a medias con la Asociación de Profesionales del Circo de Cataluña.

El mundo del monociclo requiere grandes dosis de equilibrio y dominio del centro de gravedad. Y tiene dos ramas: la del circo, ligada a la carpa, la pista y los malabares, y la urbana, o trial, que recuerda a deportes urbanos como el skate. Con monociclos de rueda ancha y pequeña -¡y casco!-, los locos del trial saltan barandillas, bancos, azoteas, rampas, rocas o pedalean como si nada por el pasamanos de un puente de Girona.

El artista del paseo sobre el río Onyar, Aleix Lidon, campeón de Europa de trial, no faltó ayer a la cita. No se pierdan en Youtube los vídeos de sus hazañas para hacerse una idea de lo que fueron las competiciones de este fin de semana. Lo de Lidon viene de familia: compitió con una camiseta de tirantes de un campeonato de baloncesto con chancas. "Es de mi padre", presumía.

Las pruebas del encuentro fueron cross, flat y street (el sábado en Sabadell) y circuito, velocidad, malabares, botando o relevos (ayer en el anfiteatro del Ateneu). Ambiente casi familiar y muy buen rollo para una competición y talleres para aprender que congregaron a unos 50 participantes, más familias, colegas, organización y público.

"Al juntar la tradición del circo con la urbana, lo bueno del monociclo es que participan desde niños hasta gente que peina canas". Lo celebraba ayer Pepe Escalones, llegado de Madrid, cuna de monociclistas.com, foro de referencia para los seguidores de trial, que comienzan a hacerse notar. En Barcelona todavía no, pero en Madrid participan, por ejemplo, en la Masa Crítica, la salida mensual de los que reivindican la movilidad a pedales.

Teniendo en cuenta que en los tres primeros días de práctica no hay quien avance, los monociclistas demuestran, además, un admirable aguante ante la frustración.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2011