La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, expresó ayer su "repulsa" y "condena absoluta" por la muerte el sábado en Calp de una mujer belga, de 78 años, supuestamente asesinada por su marido, de la misma nacionalidad y de 80 años.
Pajín hizo un "llamamiento a las víctimas" y a las personas de su entorno "para que denuncien" estos casos. "Sólo si somos conocedores de esa realidad podemos activar todos los mecanismos y proteger a las víctimas de la violencia de género", dijo.
El presunto agresor pasará hoy a disposición del juzgado de Dénia. La pareja, que no tenía antecedentes por amenazas ni malos tratos, vivía en una zona residencial de Calp. Según el detenido, al mediodía del sábado los dos discutieron. Él le propinó un fuerte golpe en la cabeza y luego varias heridas de arma blanca. El marido intentó suicidarse después cortándose las muñecas, pero no lo consiguió. Entonces llamó a su hijo que vive en Bélgica y contó lo que hizo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2011