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Destituido al jefe de Defensa en Jaén tras el desfile de la Legión

En el palco había un militar condenado por neonazi

El Boletín Oficial del Ministerio de Defensa publicó ayer la destitución de Ángel Sanz Arroyo como subdelegado de Defensa en Jaén, una retirada que viene precedida del polémico desfile de la Legión en la capital jiennense el 7 de octubre. El encontronazo político entre autoridades del Estado y de la Junta de Andalucía con el alcalde jiennense y la presencia en el palco de un militar condenado por su pertenencia a un grupo neonazi han sido elementos decisivos para fulminar al principal jefe militar en Jaén.

Desde la Subdelegación del Gobierno en Jaén no se quiso valorar ayer este cese, remitiéndose al enunciado del boletín del Ministerio de Defensa donde se resalta la facultad para actuar "de forma discrecional" en los cargos de libre designación, como es este caso. Pero parece claro que el ministerio que dirige Carme Chacón había perdido la confianza en Ángel Sanz, sobre todo a raíz de la queja que remitió el subdelegado del Gobierno en Jaén, Fernando Calahorro, al sentirse ninguneado en el palco de autoridades, donde fue relegado a las filas posteriores pese a ser la máxima autoridad estatal en la provincia. Calahorro abandonó el palco antes del desfile acompañado de otras autoridades del Gobierno andaluz y de la Diputación jiennense, no sin antes tener un rifirrafe con dirigentes del PP. "Que en un acto de la bandera se ningunen al Estado y a otras instituciones es algo muy grave", espetó.

El desfile de la Legión y el acto de homenaje a la bandera del pasado 7 de octubre estuvo organizado por el Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas y el Ayuntamiento de la capital, gobernado por el PP. El Consistorio se encargó del protocolo de las autoridades civiles en el palco.

Ángel Sanz permaneció impertérrito en su puesto al presenciar como el subdelegado del Gobierno abandonaba, indignado, el palco de autoridades. Pero el detonante del cese habría sido la presencia en el palco de autoridades de un militar jiennense condenado por pertenencia a un grupo neonazi. "Si tiene una condena en firme, no tendría que haber estado ahí", declaró Sanz al Diario Jaén cuando la semana pasada este periódico informó sobre la anómala presencia en el palco de Francisco José L. P, sobre el que pesa una condena firme de tres años y medio por delitos de asociación ilícita y tenencia de armas prohibidas, sentencia ratificada por el Tribunal Supremo. A este militar se le considera el fundador de la organización Sangre y Honor, un grupo de ideología neonazi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2011