Duran Lleida es un pecador. Lo confesó ayer en público, en Badalona. "No he tenido un buen día, lo reconozco. Me he portado mal". El acto, más que un mitin en tierra extraña (el propio Duran recordó que allí se vota socialista o PP, que luego apoya CiU), parecía una sesión del grupo ultracatólico de los años cincuenta llamado De Colores. Alguien predicaba (ayer lo hizo Montserrat Candini) y de pronto salía de entre los asistentes un arrepentido que confesaba sus múltiples pecados. Claro que Duran Lleida solo confesó un pecado venial ("he respondido mal a una persona") y aquellos pecadores hablaban de pecados mortales: de infierno puro y duro.
Pero Duran es bueno. Él mismo lo dijo. Acababa de recibir un correo electrónico en el que un futuro votante le decía que iba a votarle por honesto y buena persona. Para no sonrojarse, dijo que callaba otros elogios más personales.
Chacón habla mucho con la cabra de la Legión, dice Duran Lleida
Ajenos a los rubores, los encargados de la campaña pasaron un vídeo en el que otras gentes hablaban siempre bien de Duran Lleida. Por ejemplo, la cantante Lucrecia explicaba lo bien que le va en su vida matrimonial (la de Duran Lleida, por supuesto).
Duran habla bien. No es Miquel Roca, pero como orador aguanta, aunque haga gallos "por cansancio", que dice su jefe de campaña. Estilísticamente, gusta del uso de la preterición, una figura retórica que consiste en decir que no se va a decir lo que sea, de modo que ya queda dicho. Duran se abonó a no hablar del vídeo socialista que denuncia los recortes en sanidad con un moribundo.
Como no iba a hablar de ello, señaló que en vez de las consecuencias de los recortes, que es de lo que quieren hablar los rojos (no dijo rojos, pero se le notaban las ganas de hacerlo) hay que hablar de las causas: un tripartito manirroto, una deuda no saldada con Cataluña y el déficit fiscal. Como su rival es Carme Chacón, dijo que donde no se recorta es en Defensa y acusó a la ministra de hablar poco con los catalanes y mucho con "la cabra de la Legión", para luego reconocer que no sabe lo que responde la cabra a la candidata del PSC.
En el vídeo que se pasa sobre él sale una frutera, Carme Lozano, que explica que solo le vende la fruta (en vacaciones). De política no hablan: "Yo vendo frutas y él vende política". Eso lo hace bien Duran Lleida: el papel de vendedor. Tan bien como el de pecador. Los borda.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2011