Ha aparecido un nuevo animal y no pertenece a candidatura electoral alguna. Como todo lo paranormal que acontece últimamente, lo ha avistado TeleCanarias. Se trata de una especie de carmelita-cocodrilo y es inofensivo, de ahí que los expertos descarten su pertenencia a algún partido.
Una semana de campaña y ya es muy difícil encontrar cómo escandalizar, cómo ganarse un titular o una foto de portada. Empezaron tan pronto que nos llegaron cansados al principio.
El hastío se refleja en las televisiones públicas, que prefieren dar sus mejores minutos a Berlusconi y Papandreu. Su público ya está más ducho en la prima de riesgo que en lo último de sus candidatos. Porque además, por fin, desgraciadamente, se ha aprendido que lo que ocurre en Europa afecta a tu pueblo.
Si en Albuñol (Granada) la poli persigue a los cacos en autobús urbano, en Sant Cebrià de Villalta (Barcelona) ni eso; de once de la noche a siete de la mañana se ha eliminado la vigilancia municipal. Una solución intermedia es la de los vecinos de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real), que montan sus propias patrullas.
No alarmemos, que no es para tanto. Por eso el PSC ha retirado un vídeo de muerte súbita sanitaria. Nadie dice que vaya a recortar nada, aunque todos sabemos que todos van a recortar todo. El mismo día del vídeo, TeleGalicia informa de que el Gobierno regional va a cobrar por el mal uso de los servicios sanitarios, como reservar hora para el médico y luego no ir. Es una vía inédita, pero con mucho recorrido; por ejemplo, en la enseñanza: se podría multar al estudiante que hace novillos, incluso al que se ausenta por enfermedad, en cuyo caso doble copago: por faltar a clase y por caer enfermo sin avisar.
Los informativos son bombas de relojería para la exaltación popular. Porque al copago gallego le siguen informaciones de las cosas de Blanco, de Urdangarín y hoy también las prebendas del ex de CaixaGalicia, José Luis Méndez; aunque fue destituido, tiene blindado cobrar entre tres y cinco millones de euros hasta los 70 años, más secretaria, chófer y seguridad.
Poco pasa para lo que podría, porque la gente es buena. Miren si no a la hija de Paco El Santo, en Albuñuelas, que ha hecho honor a su nombre y ha devuelto 17.000 euros que se encontró en la calle. La pobre señora iba a visitar al médico por una depresión contraída a raíz de que una vecina la acusara de robarle 3.000 euros. Pregunta: ¿Es ella la paranormal o son los otros de más arriba?
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2011