Todos podemos evitar que arrasen y que sumen al Gobierno de las autonomías el del Estado. La inteligencia y las convicciones de Rubalcaba se confrontan con el tancredismo del rival, que ya tiene los cargos repartidos sin celebrarse las elecciones. Debe recordarse que inventaron el empleo temporal, que dejan de contratar interinos en la educación pública para desgravar a quienes optan por colegios privados, que dan dinero público a la sanidad privada mientras degradan las condiciones laborales de quienes trabajan en los hospitales públicos, que acabarán suprimiendo las pensiones y cualquier otra prestación social como la del desempleo.
En realidad, los "populares" no quieren gestionar lo público, sino hacerlo desaparecer y desmantelar el Estado de bienestar, aunque no se atrevan a reconocerlo. El 20-N podemos decidir entre una cosa u otra. No sé si el PSOE merecería nuestra confianza, pero creo sinceramente que Rubalcaba sí.
De lo contrario, nos enteraremos de que, después de todo, sí hay diferencias entre ambas alternativas. El desencanto y la crisis harán que muchos esquiven las urnas. Es muy comprensible, pero habremos de atenernos a las consecuencias. Con el pretexto de la crisis tendrán una coartada perfecta para hacer cuanto no se atreverían a perpetrar en otras circunstancias con total impunidad.- Roberto R. Aramayo. Madrid.
¿Podemos llegar a depositar tantos votos contrarios a nuestros derechos sociales solo por castigar a quien ha dado la cara frente a una crisis salvaje? ¿Nos están haciendo perder el norte y conseguirán que terminemos por aceptar que, finalmente, el PP va a ganar?
El PP, en su eslogan, habla de un cambio, pero no se molesta en explicar en qué, hacia dónde o quiénes lo van a sufrir. Nos ofrece que prevalezca el acuerdo en el seno de las empresas en lugar del sectorial, la movilidad para los trabajadores y menos impuestos para los que compren una vivienda -o sea, vuelve el ladrillazo-, la educación es, todavía hoy, una incógnita, la sanidad está por decidir, se prioriza la participación del sector privado en servicios básicos del Estado de bienestar...
Y los trabajadores continuaremos preguntándonos dónde están los empleos, me bajarán o no la pensión, pagaré o no la sanidad de mi familia, dónde pasaré mi vejez, tendré lo suficiente para vivir dignamente... España, en lugar de avanzar, volverá a retroceder: los indignados y los indecisos tienen que votar. El futuro se presenta trágico.- Luis Antonio Reche. Madrid.
Soy española. Trabajo en Hamburgo, Alemania. He solicitado los papeles para votar en las elecciones generales y la Comunidad Valenciana todavía no me los ha mandado; a mis amigas, de otras comunidades autónomas del Partido Popular, tampoco. He llamado al consulado de Hamburgo y ellos tampoco han recibido nada. Parece ser que en Stuttgart tampoco.
¿Es que nos quieren dejar fuera de las elecciones a los españoles que vivimos en el extranjero? ¿Miedo quizás a que votemos la mayoría al PSOE?- María Jesús Mateo. Hamburgo, Alemania.
Le faltó a Rubalcaba explicarle a Rajoy -que tantas veces alardeó de lo bien que lo hicieron en 1996 y lo mal que lo han hecho los socialistas desde 2008- que en 1996 el viento internacional era muy favorable y que en 2008 había casi un tsunami. Que los métodos de navegación que tanto permitieron avanzar en 1996 no servían en el lío de 2008. Y que por eso le pedía constantemente que se pronunciara sobre sus habilidades actuales para no hundirnos en la mar de 2011.- Pablo Osés Azcona. Fuengirola, Málaga.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2011