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Un sistema de alumbrado público reduce el coste un 80%

Las luminarias funcionan por control remoto y se adaptan al entorno

Cada pueblo o ciudad podría regular la luz que necesita en sus plazas, calles o carreteras a su antojo en función de las necesidades de los transeúntes y además, reducir el coste del gasto energético. La empresa donostiarra Luix comercializa un sistema inteligente de alumbrado público que consigue ahorrar entre el 70 y el 80% de la energía que se consume. Según un estudio realizado por la empresa, si San Sebastián implantase este sistema en sus 25.000 farolas, su ahorro anual sería de alrededor de tres millones de euros.

Creada en 2009 por Tecnalia, socio tecnológico, ACR Grupo y Eguzkitan, el sistema de alumbrado inteligente ha sido probado de forma parcial en varios municipios de Gipuzkoa y Navarra. En Gabiria, por ejemplo, un pequeño pueblo del Goierri, se instaló hace un año en 16 farolas de una de sus plazas y el ahorro obtenido fue de 1.671 euros; 974 euros por el ahorro de energía y 697 euros por el mantenimiento. Esto ha supuesto un ahorro del 83,84% y la reducción de 7.720 kilogramos de CO2 en un año. En el caso de Tolosa, se instalaron el pasado mes de julio 28 iluminarias en la zona del deportivo Usabal y se prevé que pasado un año el ahorro económico sea de 3.200 euros y el de energía del 77%.

Gipuzkoa lo está probando en varios lugares y funciona en dos pueblos navarros

Dos pueblos de navarra, Isaba y Salinas de Pamplona, han sido las primeras localidades en instalar en sus calles íntegramente este sistema que regula la iluminación de las farolas en función de las personas y los vehículos que en esos momentos circulen por la calle.

"Actualmente, los Ayuntamientos con la necesidad de ahorro y con el desfilfarro que hay de energía podrían ahorrar dinero y destinarlo a otros recursos", señaló ayer Xabier Albistur, presidente de Luix, durante una rueda de prensa para presentar el nuevo alumbrado.

El sistema que utilizan estas luminarias permite que las luces se enciendan y se apaguen progresivamente en la dirección y secuencia adecuadas dependiendo de la predicción de movimiento y dirección de las personas y vehículos a través de un dispositivo que se incorpora a la farola y detecta el movimiento. La ventaja del sistema es la gestión remota. Es decir, en el momento que una farola se apaga o sufre una incidencia el propio sistema avisa al operario. "Así se reducen el tiempo de reparación lo que supone un ahorro significativo en el mantenimiento de la infraestructura", explicó Juan Bautista Genua, Consejero Delegado de Luix.

El coste de cada punto de luz sería de entre 600 y 1.200 euros y se puede aplicar sobre las infraestructuras de cableado ya existentes.

El concepto es la iluminación a la carta. Cada ayuntamiento podría regular, con unos mínimos y unos máximos, la intensidad de la luz de las luminarias de sus calles y plazas. Una de las objeciones de los usuarios podría ser el temor a que las calles se queden completamente a oscuras. Ante esta posibilidad, los técnicos señalan que en las ciudades nunca falte luz, lo más apropiado sería que las farolas con este sistema de alumbrado tengan la luz necesaria para no dar la apariencia de oscuridad. "Pero hay pueblos en los que hemos estudiado el tránsito de las personas en algunas zonas y son los propios alcaldes quienes piden que se deje de iluminar algunos puntos", indican.

Tecnalia apunta a la que la energía más renovable es la que no se consume. En este proyecto, el centro de investigación no solo ha sido coopartícipe en el desarrollo de la tecnología. "Queremos impulsar desde Tecnalia la creación, además del desarrollo y la investigación, de nuevas soluciones que conlleven grandes proyectos de negocio", destacó Iñaki San Sebastián, Director Adjunto de Tecnalia.

Proyecto

- Iluminación Inteligente Luix, creada por Tecnalia, Grupo ACR y Eguzkitan, diseña y fabrica componentes de hardware y software para el alumbrado público con luminarias LED..

- El sistema se puede adaptar a las farolas estándares ya existentes y se puede llegar a ahorrar entre el 70 y el 80% de la energía que antes se consumía.

- Varios pueblos de Gipuzkoa y Navarra están probando el sistema, aunque dos navarros, Isaba y Salinas de Pamplona, ya han instalado en sus calles íntegramente el sistema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2011

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