Las esperanzas de recuperación se desvanecen. Bruselas presentó ayer unas sombrías previsiones en las que el frenazo es generalizado y pone al conjunto de Europa al borde de la recesión. El producto interior bruto de la zona euro caerá este trimestre y crecerá solo un 0,5% en 2012, lo que impedirá reducir el paro. La recesión golpeará de lleno a Italia, Grecia y Portugal. España sufrirá una recaída y seguirá destruyendo empleo en 2012. La Comisión cree que España no cumplirá los objetivos de déficit sin duros ajustes. La desviación prevista para el año próximo equivale a 16.000 millones y a 25.000 millones en 2013. Gestionar este problema será un objetivo fundamental del próximo Gobierno tras el 20-N.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2011