La era Berlusconi toca a su fin. En una ceremoniosa cadena de reuniones, votaciones y declaraciones convertida estos días en el largo ritual para la despedida de Il Cavaliere, el Senado aprobó ayer el duro ajuste económico que exige la UE para frenar la hecatombe del euro. Hoy lo harán los diputados. Ambas Cámaras ejecutan así la partitura escrita por el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, como condición urgente para acelerar al máximo la anunciada dimisión del aún primer ministro. Momentos antes de la votación, la Cámara alta italiana recibió con una ovación al nuevo senador vitalicio Mario Monti, excomisario europeo, señalado como el sucesor de Berlusconi.
En Atenas, el nuevo primer ministro, Lukas Papademos, juró su cargo y presentó el Gobierno de concertación con el que aspira a evitar la bancarrota de Grecia.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de noviembre de 2011