Con tanta red social en activo, ¿siguen teniendo alguna utilidad los spots televisivos? Ni idea. En todo caso, reflejan cómo se han planteado esta campaña las formaciones políticas. Ahí van algunos apuntes.
- PSC. Fotos fijas de Chacón mitineando o asistiendo a actos en su spot principal. En blanco y negro. Del blanco y negro siempre se pondera la elegancia. En este caso también podría insinuarse, malévolamente, que los socialistas lo ven más negro que blanco. En cuanto al mensaje, reiterado, dos ítems: el esfuerzo y la justicia social. Creaciones Zaragoza erró gravemente con la imagen del maniquí y el moribundo. ¿Quién era el moribundo, el partido? ¿Y el maniquí, el desaparecido Zapatero?
¿Siguen teniendo alguna utilidad los 'spots' televisivos de la campaña?
- CiU. Grupo parlamentario frente a los leones del Congreso de los Diputados. Estética plein air; cuatribarradas al viento; asamblearismo retro, tipo nacionalismo del XIX; mirada al horizonte, no a cámara. Las gafas rojas de Duran aportan la modenidad perdida con la actitud de català emprenyat que ha exhibido durante toda la campaña.
- PP. Tecnicolor y variedad. Los populares son los que más pasta se han gastado. Tienen como tres o cuatro spots que apelan a diferentes estados de ánimo: al de la superación de las dificultades, uno de contenido deportivo; al reivindicativo, otro en que varios ciudadanos aparecen con carteles reclamando trabajo estable, igualdad de oportunidades, etcétera, y un tercero, más dramático, sobre gente que pierde el empleo. El hecho de que este último haya salido poco es un síntoma de que van a ganar de largo.
- ERC. Ha sido el spot más novedoso. También el que más revela la presencia del publicista que lo ha elaborado. Mensaje dual simple: comunidad autónoma del no o república del sí. La proximidad con la campaña de Ikea, la de la república de tu casa, es un riesgo probablemente calculado y asumido.
- ICV-EUiA. Spot de lladres i serenos. Blanco y negro para los malos, los de las promesas rotas (Zapatero), los ricos (Duran), los de la derecha salvaje (Rajoy), etcétera. En posición central, la pregunta: "¿Y encima tenemos que callar?". A partir de ahí, día radiante para los buenos, con Coscubiela frente al mar. Un clásico de la izquierda.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 2011