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El 'acueducto' acaba con pocas ventas y baja ocupación hotelera

El comercio arrastra dos meses de escaso negocio

Mucha gente, pero pocas ventas, en las ciudades catalanas. Y un balance flojo en la ocupación hotelera. El largo puente o acueducto de la Constitución y la Inmaculada de este año no ha servido de revulsivo para la crisis. Los comercios han registrado durante la interminable sucesión de festivos y laborables mucha afluencia de visitantes, pero no ha ido acompañada del mismo nivel de ventas, explicó ayer el secretario general de la Confederación de Comercio de Cataluña, Miquel Àngel Fraile. A falta de cifras concretas, Fraile resumía ayer gráficamente el balance de una semana de maratón comercial: "Ha habido más chafarderos que compradores".

Las palabras de Fraile contrastan con las previsiones de comienzos de semana, cuando tanto él como los centros comerciales auguraron un incremento de ventas de hasta el 4%. La situación es preocupante, dado que los meses de octubre y noviembre fueron "muy malos", con caídas de entre el 7% y el 10% de las ventas, según el portavoz de los comerciantes, que se mostró esperanzado en que se animen. El comercio se juega el 25% de las ventas anuales en la campaña de Navidad.

La falta de nieve ha motivado que la ocupación durante el puente en las comarcas de montaña tampoco haya alcanzado un buen nivel. El presidente de la Federación de Casas de Turismo Rural de Lleida, Josep Lluís Farreró, habló ayer de un puente "flojo, uno de los más flojos de los últimos años". La presidenta de las casas de Turismo Rural de Girona, Isabel Miguel, subrayó que de una previsión de baja ocupación se ha pasado a una realidad de "muy baja" ocupación. Solo la Asociación Catalana de Agencias de Viaje afirmó ayer que el balance de este puente ha sido mejor que el de 2010.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2011