Mireia Belmonte es una nadadora excepcional que brilla en la piscina corta (25 metros) y se apaga en la temporada de verano, en los grandes eventos. Ayer cerró los Europeos de Szczecin (Polonia) con otro oro, el cuarto, en los 400 metros estilos con el récord de los campeonatos (4m 24,55s). Una actuación que eclipsó a sus compañeros: a Melanie Costa y sus tres medallas (ayer, la de plata en 200 libre); a las otras tres de Aschwin Wildeboer (la última, también plata en 100 espalda); a Duane da Rocha (segunda también el último día en 200 espalda) y Erika Villaecija (subcampeona en 800 libre). La mejor actuación española, tercera en el medallero, solo detrás de Alemania y Dinamarca.
Pero más importante que las medallas será comprobar si Belmonte, que deslumbró como júnior y ya tiene 21 años, y con ella la deprimida natación española ha dado el salto mental necesario para triunfar en las grandes pruebas. Si puede ganar a Pellegrini, Miley y compañía, que no han sido competencia para ella en la piscina polaca, pero ya saben lo que es subir al podio en las grandes citas, algo que se le resiste a la catalana. Quedan siete meses para los Juegos Olímpicos de Londres.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2011