Despúes del hundimiento electoral del PSOE, estamos asistiendo a la antesala en la toma de posiciones de los distintos candidatos a liderar dicho partido dejando caer sus nombres en los distintos medios de comunicación como si estos fueran la panacea para recomponer el partido.
Se trata de volver a las "andadas" para engrasar de nuevo la maquinaria electoral y de marketing, con ocurrencias como la de ZP, que se antepuso a las siglas propias del partido para tratar de buscar otro candidato moderno, guapo y fotogénico con el que competir para nuevas elecciones. No hemos entendido que la esencia del partido, militantes, simpatizantes y votantes, son personas y, en función de ellas, se ha de dar una solución de futuro; para ello nada mejor que las 3-R:
Regeneración de ideas en el partido, posicionamiento claro y detallado de una política progresista de izquierdas.
Reestructuración democrática interna, donde el próximo líder, al igual que las distintas posiciones políticas del partido, salgan de la votación de todos los militantes.
Renovación de la dirección del partido, no se conseguirán los anteriores objetivos sin este tercero, dado que los actuales dirigentes están agotados en sus ideas y en sí mismos como políticos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2011