"Tú cállate, que no sabes". Este es el comentario real de un chico a una chica cuando esta expone su opinión en un debate en el aula. Es una situación que todavía se da en muchos colegios vascos, explica Carmina Ramírez, profesora de Lengua en un instituto vizcaíno. Esta docente de 59 años, nacida en Bilbao, apuesta por trabajar a diario con los jóvenes la importancia de la igualdad como llave para erradicar la violencia de género. Todo porque "hay situaciones en las que sin darse cuenta reproducen gestos de desigualdad".
Esta es a veces muy sutil: "Las chicas son muy tímidas. Muchas veces no sabemos ni su opinión porque los chicos acaban ocupando más y más espacio en el aula". ¿Cómo se trabaja la igualdad en sus clases? Ramírez trata de generar una conciencia con pequeños gestos cotidianos. Los libros escolares son una buena excusa, ya que, según esta docente, que se declara feminista, abundan las desigualdades en ellos. "Por ejemplo, en una docena de lecturas, diez son de escritores y tan solo dos son de escritoras; en los problemas de matemáticas son siempre las mujeres las que van a comprar..."
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El resultado: "El estereotipo es tan potente, está tan arraigado en la sociedad, que no avanzamos en igualdad real". Para lograr una mejora, Emakunde ha probado en Educación Primaria una experiencia, conocida como Nahiko, con materiales adaptados a cada edad para promover la igualdad. Sus actividades están siendo colgadas en Internet para que los profesores puedan acceder a ellas.
Tareas de prevención
Esta profesora apuesta por aumentar las tareas de prevención. Una vez que la violencia, sobre todo psicológica, empieza, es difícil de constatar: "Muchos casos se desarrollan a través de
sms o las redes sociales. Cuando llega a ojos de los profesores ya es una situación insostenible, no tenemos los mecanismos suficientes para afrontarlo".
Ramírez explica que los profesores abordan la violencia contra la mujer y la igualdad de forma individual y según el nivel de concienciación que tengan. En el caso del 25 de noviembre, el Día Internacional contra la Violencia de Género, "yo puedo hacer algo en mi clase, pero si no son todas las que se implican en esta tarea el mensaje, la intención, queda diluida", señala.
También echa en falta profesionales de referencia en las escuelas para afrontar casos de hijos de maltratadas o la acogida de estos niños cuando hay un cambio de centro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2011