La cumbre contra el cambio climático de Durban (Sudáfrica) se cerró ayer con un pacto vago que no suscitó entusiasmo. Los delegados se han conformado con un acuerdo difuso que deja abierto el régimen mundial de emisiones y extiende las negociaciones hasta lograr un pacto en 2015 que debe plasmarse en 2020. La UE consiguió prorrogar Kioto, pero tampoco se decidió hasta cuándo. Se fijó un fondo que debe traspasar 74.800 millones de euros de los países ricos a los pobres a partir de 2020.
MÁS INFORMACIÓN
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2011