La intención es volver a fabricar en Valencia en pocos meses. La firma valenciana de capital riesgo Valcapital anunció ayer la compra de Punt Mobles, una emblemática empresa de muebles de diseño que entró en concurso de acreedores en 2010. "Vamos a fabricar desde aquí cuanto antes, pero primero tenemos que decidir cuál es la estrategia de fabricación", apuntó Arturo Llopis, consejero delegado de Valcapital. La firma ya ha contratado a algunos extrabajadores de Punt Mobles.
"El objetivo es fabricar mueble de diseño, de calidad", agregó el directivo de Valcapital. Llopis confía en que esta empresa empiece a dar beneficios en dos años, tras un primer ejercicio en el que se da por hecho que se perderá dinero. "El plan para Punt Mobles es muy ambicioso", agregó el consejero delegado de Valcapital. Llopis no quiso concretar el precio de la operación ni la inversión prevista.
Punt Mobles fue fundada en 1980 por Vicent Martínez y Lola Castelló. La firma fue reconocida con el Premio Nacional de Diseño en 1997 y ha colaborado en sus 30 años de trayectoria con reconocidos diseñadores y arquitectos como Cul de Sac, Terence Woodgate o Rafael Moneo, por citar algunos. Sus piezas, finalmente, se han expuesto en museos como el Design Museum de Londres, el Museu d'Arts Decoratives de Barcelona, el Victoria and Albert Museum de Londres o The International Design Museum de Múnich. Punt Mobles, finalmente, creó el mobiliario del Pabellón Español de la Expo 92 de Sevilla, decoró la planta noble de las Cortes Valencianas, la Biblioteca del Museo Picasso en Barcelona, la Biblioteca Valenciana del Monasterio de San Miguel de los Reyes o el Museo del Teatro Romano de Cartagena.
Punt Mobles llegó a facturar seis millones de euros en el año 2006, más del 40% de los cuales llegaron de clientes extranjeros, principalmente de Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Pero la pérdida de algunos clientes "relevantes", la "irrupción de fabricantes de bajo coste y la actual crisis de consumo", recordó ayer Valcapital, llevaron a la firma de mobiliario a acogerse a concurso de acreedores apenas cuatro años después.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de diciembre de 2011