La corporación de Caldas se trasladó en bloque ayer a la planta de Clesa para expresar su rechazo al despido de 90 trabajadores decretado por los administradores judiciales que gestionan el concurso de acreedores de la filial de Nueva Rumasa. Los cuatro partidos con escaños en el Ayuntamiento (en la foto, en la cafetería de la factoría) reclaman que se acepte la oferta de compra impulsada por Feiraco y se mantengan los empleos. Hoy se celebra en Madrid una crucial reunión para el futuro de Clesa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de diciembre de 2011