Valencia estrena este viernes las licencias exprés para actividades inocuas como comercios, sobre todo, y obras menores. Con solo una declaración de responsabilidad, el dueño de un negocio podrá abrir en el momento de solicitar los permisos. Un cuerpo de 35 inspectores municipales comprobará posteriormente que todo es conforme a la ley.
Se trata de un "instrumento ágil y dinámico que elimina trabas y va a permitir activar la economía", según remarcó ayer la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Según subrayó, "esta ciudad comienza una verdadera revolución administrativa que permitirá que los emprendedores puedan generar riqueza y crear puestos de trabajo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 2012