El SCH ha vendido a inversores institucionales el 2,51% del Royal Bank of Scotland por 1.843 millones de euros (1.224,5 millones de libras), lo que supone unas plusvalías para la entidad de 472 millones de euros. La entidad presidida por Emilio Botín, que conserva una participación del 2,54% tras la desinversión, ha señalado que pondrá fin al actual cruce de consejeros con el banco británico si tiene éxito su oferta de compra sobre Abbey National.
En la operación, el banco español se ha desprendido de 79 millones de acciones del Royal, a razón de 15,50 libras cada una, con lo que aún mantiene otros 79,8 millones, que representan un 2,54% del capital. Esta mañana, el banco presidido por Emilio Botín señaló que pondría fin al actual cruce de consejeros con el banco británico si tiene éxito su oferta de compra sobre Abbey National.
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En un hecho relevante publicado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Santanter detallaba que la colocación se haría entre inversores institucionales e incluiría una opción de sobreventa de 10 millones de acciones, especificando que utilizaría los recursos generados por la operación "para la financiación general de sus actividades", en alusión a la futura adquisición de Abbey National, sexto banco británico.
Antes de la operación, se valoraba las acciones que se iban a poner en venta en unos 1.800 millones de euros (1.226 millones de libras), aunque la entidad advertía de que el precio definitivo de la venta podría ser inferior. No ha sido así. El dinero de la venta, que se unirá a los 359 millones de euros ingresados este año con la venta una participación de Vodafone y Singshei Bank, lo dedicará a fortalecer su capital y a la financiación general de sus actividades.
Para Emilio Botín, tras una alianza de "más de 15 años la dimensión de nuestra participación recíproca ya no es esencial para nuestra relación. Por ello, hemos decidido reducir nuestra participación en RBS en este momento para fortalecer nuestro capital". Sería "inadecuado" continuar con la presencia de consejeros cruzados, explica Botín, "en el caso de que la oferta amistosa de Banco Santander sobre Abbey se complete exitosamente".
La alianza estratégica del SCH y Royal Bank, segunda entidad financiera del Reino Unido, se remonta al año 1988 e incluye participaciones de capital cruzadas y la presencia de sus presidentes en el consejo de administración del socio. Emilio Botín y su director general, Juan Inciarte, se sientan en el consejo del grupo británico, en tanto que el presidente del RBS, George Mathewson, ocupa una silla en el consejo del Santander. Además, ambos bancos poseen una participación accionarial cruzada, de manera que el SCH tiene un 5% en el RBS y la entidad escocesa es dueña de un 2,8% en el banco español.
El pasado agosto trascendió la noticia de que el Santander podría renunciar a sus consejeros en la entidad británica para lograr la aprobación de los reguladores europeos de la competencia a su oferta de compra por Abbey. La estrecha relación entre los dos grupos ha suscitado polémica desde que el SCH y Abbey acordaran el pasado julio un oferta pública de adquisición valorada en 13.400 millones de euros. El HBOS, primer banco hipotecario británico y cuarto en capitalización bursátil, que estudia presentar una contraoferta por Abbey National, ya presentó su inquietud ante la Comisión Europea, que estudia dar el visto bueno a la operación, por el cruce accionarial y de consejeros entre el SCH y el RBS.
La noticia de que el Santander iba reducir su participación en Royal bank of Scotland no ha sentó bien a los mercados y la reacción no se hizo esperar. La cotización de RBS cayó casi un 2% en la Bolsa de Londres.