En el último Boletín Económico publicado hoy por el Banco Central Europeo, la entidad presidida por Jean Claude Trichet asegura que la recuperación económica de la zona del euro ha conservado su impulso y que debería continuar siendo "vigorosa" durante los próximos trimestres. En cuanto a la inflación, el BCE reconoce que las tensiones derivadas del precio del petróleo no han acabado y que mantendrá una "actitud vigilante" al respecto.
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Pese a que existan algunos riesgos al alza para la estabilidad de precios, asegura el Banco, las perspectivas generales "siguen estando en consonancia con la estabilidad de precios a medio plazo". La tasa de inflación ha sido ligeramente más elevada debido, principalmente, al comportamiento de los precios del petróleo, que hoy se mueve en Londres entorno a los 41 dólares por barril. El Consejo de Gobierno seguirá, dice el Boletín, alerta con respecto a todos los factores que pudieran suponer un riesgo para la estabilidad de precios a medio plazo.
El elevado coste de la factura energética ha incidido de forma directa sobre la evolución del IPC de la zona euro. El último avance publicado por Eurostat sitúa la tasa de inflación interanual en el 2,3%, sin variación con respecto a julio. Sobre la base de las actuales expectativas de los mercados respecto de los precios del petróleo, explica el BCE en su informe mensual, "no parece probable que la tasa de inflación recupere niveles por debajo del 2%" en lo que resta de este año. Las proyecciones elaboradas por los expertos de la entidad comunitaria sitúan la tasa de IPC interanual entre el 2,1% y el 2,3% en el 2004, y entre el 1,3% y el 2,3% para el año que viene.
En cuanto al crecimiento, dice el BCE que los últimos datos publicados confirman que la recuperación económica de la zona del euro prosigue. El PIB aumentó en el segundo trimestre de este año un 0,5%, en tasa intertrimestral, tras haberse incrementado un 0,6% en el primer trimestre. Estas tasas de crecimiento son las más elevadas que se han registrado en la zona del euro desde hace algún tiempo "gracias al crecimiento sostenido de la actividad real, cada vez más respaldada por la demanda interna".
En conjunto, el crecimiento de la economía fuera de la zona del euro continua siendo vigoroso, lo que deberá seguir favoreciendo el crecimiento de las exportaciones. En el ámbito interno, la inversión debería beneficiarse del positivo entorno mundial y de unas condiciones de financiación muy favorables gracias a los bajos tipos de interés. En este contexto, el BCE espera que la recuperación económica "prosiga y que adquiera un carácter más generalizado durante los próximos trimestres, junto con un repunte ligeramente más intenso en el curso del 2005".
Todo ello se refleja también en las proyecciones elaboradas en septiembre por sus expertos, que estiman que el crecimiento del PIB real de la zona del euro se situará, en promedio, entre el 1,6% y el 2,2% en el 2004, elevándose hasta el 1,8% y el 2,8% en el 2005. Estas tasas de crecimiento son ligeramente superiores a las estimadas en anteriores previsiones: en junio se esperaba que la eurozona creciera este año entre un 1,4% y un 2%, mientras que en 2005 el PIB estaría entre un 1,7% y un 2,7%.
No tocar el Pacto de Estabilidad
En relación con el marco presupuestario de la UE, el Consejo de Gobierno del BCE mantiene su "convencimiento" de que "no es necesario modificar el texto del Tratado ni el del Pacto de Estabilidad y Crecimiento". Para el organismo monetario el Pacto "constituye un marco apropiado para que la evolución presupuestaria de los países sea tratada en igualdad de condiciones". Aún así la entidad presidida por Trichet deja una puerta abierta a posibles "mejoras" en su aplicación.
El BCE recordó que, según los últimos datos referidos a 2004, probablemente la mayor parte de los países de la zona euro no cumplan sus objetivos presupuestarios, y achacó esto a que los países "parecen haber basado sus programas en unos supuestos sobre la evolución económica excesivamente optimistas" y no han aplicado el número de medidas de saneamiento previsto. Así, destacó que no es probable que el saldo presupuestario agregado mejore en el 2004, que ha de darse prioridad al avance en la consolidación presupuestaria y éste que "debería formar parte de unos planes de reforma globales que favoreciesen el crecimiento".