El fiscal de la Audiencia Nacional Enrique Molina ha pedido a la sección tercera de lo Penal que abra juicio oral contra 61 personas procesadas en el sumario en el que, desde el caso Egin, se han englobado las principales investigaciones abiertas desde 1998 por el juez Baltasar Garzón contra el entramado de ETA, formado por organizaciones como Kas, Ekin y Xaki.
El escrito del fiscal pide la confirmación del auto de conclusión del sumario, dictado por Garzón en julio de 2001, y la apertura de juicio oral contra los procesados en el sumario principal contra el entramado de ETA, en el que se investigó, desde 1998, la utilización del diario Egin por la organización terrorista y la pieza abierta a su redactor jefe Pepe Rei, por dirigir posteriormente la revista Ardi Beltza (Oveja Negra), desde cuyas páginas supuestamente se marcaron objetivos terroristas.
También se investigaron la organización Kas, como aparato político de ETA, y su sucesora, Ekin; el proyecto de desobediencia civil dentro del que se pretendió difundir el uso de un DNI vasco; y Xaki, nombre del aparato internacional de ETA, según Garzón.
Las piezas del entramado etarra abiertas con posterioridad, como las que afectan a Gestoras Pro Amnistía, las organizaciones juveniles Jarrai-Haika-Segi, las Herriko Tabernas y la recientemente desarrollada contra Udalbiltza Kursaal (la asamblea de electos de Batasuna), se investigan en otras causas, por lo que no les afecta lo solicitado por el fiscal.
Fuentes jurídicas han indicado que el alto número de acusados llevará a la Sala a plantearse desglosar el sumario en tres juicios, uno para juzgar las actividades de KAS, el diario Egin y a Pepe Rei; otro,para Ekin; y otro, para Xaki.
Cinco años de cerco judicial
La primera gran operación del sumario instruido por Garzón y que ahora que el fiscal pide que concluya tuvo lugar en mayo de 1998, cuando la policía desmanteló un entramado de empresas supuestamente vinculadas a ETA -Banaka, Gadusmar, Aulkia, etc.- que daban cobertura a los etarras huidos a diversos países de Iberoamérica, Cuba entre ellos, por lo que el juez ordenó el bloqueo y embargo de todas sus cuentas.
Ese mismo año, en el mes de julio, el magistrado decretó la suspensión de las actividades de las empresas editoriales Orain, Ardatza y Hernani Inprimategia y de sus locales y establecimientos, lo que supuso la clausura del diario Egin y de la emisora Egin Irradia.
También en noviembre de 1998, Garzón acordó declarar la ilicitud del supuesto aparato político de ETA, Kas, "como parte integrante de la misma organización terrorista que ETA encabeza", resolución en la que también procesaba a 26 personas por la supuesta relación de Egin con ETA.
En 1999, el juez procesó por colaboración con banda armada a Pepe Rei por su actividad al frente del equipo de investigación de Egin y dos años después amplió su procesamiento por integración en banda armada, acusado de marcar objetivos terroristas a ETA a través de la revista Ardi Beltza, de la que entonces era director.
Previamente, en 2000, el magistrado procesó a 16 personas por su presunta pertenencia al aparato internacional de ETA, Xaki, entre ellos a los miembros o ex miembros de la Mesa Nacional de Herri Batasuna (HB) José María Olarra, Gorka Martínez y Jokin Gorostidi.
El año 2001 se inició con la declaración de la ilicitud de Ekin, a la que el juez estima sustituta de la ilegalizada KAS y, como ésta, "parte integrante de la misma organización terrorista ETA".
En julio de 2001, el juez procesó por pertenencia o colaboración con ETA a 31 miembros de Ekin y pidió al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que investigara a los parlamentarios de EH José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, y Jon Salaberria, a los que identificaba como máximos responsables del denominado "núcleo nacional" de Ekin.