Varios de los 62 militares españoles muertos en el accidente del Yak-42 el pasado 26 de mayo en Tabzon (Turquía) fueron enterrados o incinerados sin que se hubiese acreditado su identidad de forma fiable. Así se deduce de un informe incorporado por las autoridades turcas al sumario que se sigue por el accidente del avión de la compañía ucrania UM-Air, según informó EL PAIS el pasado martes. El ministro de Defensa, Federico Trillo, rechazó un día después "rotundamente" que se pongan en duda las identificaciones, pero hoy, tras evitar hablar del tema por la mañana, ha decidido informarse más sobre el asunto en Turquía.
Trillo ha respondido esta mañana con un breve "hoy no toca" a las preguntas que varios periodistas sobre el tema. Ayer, las familias de las víctimas afirmaron que Defensa les negó la posibilidad de cotejar la identidad de sus parientes fallecidos mediante análisis de ADN al ocultarles la existencia de muestras de los cadáveres. Participaba entonces en un acto electoral en Alicante, y terció que se trataba de "un tema del Ministerio de Defensa", por lo que no era "el momento ni el lugar para responder". Eso sí, Trillo remitió al organismo, que "a través de sus portavoces y de los responsables de área" darían "cumplida respuesta" a los informadores.
Las inquietudes planteadas
Esta noche, el ministerio ha hecho pública una nota de prensa en la que afirma que, "después de volver a resolver minuciosamente durante todo el día de hoy las fichas médicas de los accidentados", "ha dado instrucciones a la Embajada de España en Turquía para que solicite de las autoridades judiciales de ese país precisión absoluta sobre las tomas de ADN realizadas y la manera de llevar a cabo las comprobaciones que sean necesarias". Así mismo, se ha puesto a disposición de las víctimas para "resolver las inquietudes planteadas", después de que algunos familiares pidieran un avión para viajar a Turquía a fin de someterse a análisis y poder cotejar su ADN con los restos almacenados en ese país.
Según la nota de Defensa, "la toma de muestras de ADN a la que se refieren algunas informaciones periodísticas [en referencia a EL PAÍS] no fue considerada necesaria por el equipo medico desplazado a Turquía, como ha explicado su responsable, el general Vicente Navarro, en cuantas ocasiones se lo han planteado las familias, entendiendo que las identificaciones habían sido correctas".