El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha minimizado hoy las disputas que su formación en Cataluña ha dejado patentes durante el congreso celebrado el fin de semana, en el que se impuso la candidatura de consenso de Alicia Sánchez Camacho ante la de Montserrat Nebrera. "Vi muy buen ambiente; en el futuro el PP de Cataluña va a estar unido", ha sentenciado Rajoy. Sus declaraciones contrastan con las de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, quien esta mañana ha lamentado los abucheos de una parte de los delegados a Ana Mato. "Si esa es nuestra lucha en el PP, y en el PPC particularmente, vaya ejemplo estamos dando", ha afirmado Cospedal en declaraciones a Onda Cero.
Rajoy ha mostrado su disposición a recibir a Nebrera, pero ha agregado que es el PPC el que tiene que tomar las decisiones. "Yo soy el presidente y recibo a todo el mundo", declaró Rajoy en la rueda de prensa al término del Comité Ejecutivo Nacional, el primero que se celebra con carácter ordinario tras el congreso de Valencia del pasado mes de junio.
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Cospedal asume la responsabilidad
Tras afirmar que "todo el mundo", incluida la dirección nacional de su partido, ha tenido "su parte de culpa" en lo ocurrido este fin de semana en Cataluña, Cospedal ha atribuido los votos en contra de la nueva secretaria del PPC, Sánchez-Camacho, a que "hubo personas y compromisarios a los que no les gustó que las personas que habían avalado inicialmente, Daniel Sirera y Alberto Fernández, renunciaran a sus respectivas candidaturas".
No obstante, Cospedal ha añadido que asume la responsabilidad "si ha habido más descontento del que debiera" pero que, a partir de ahora, confía en que "todo el mundo sepa guardar las formas" en el PP de Cataluña porque, según ha añadido, su lucha es "precisamente" para que "no se abuchee a nadie cuando habla y se pueda expresar libremente". "Eso es lo que ocurrió", ha insistido Cospedal, para quien "esos descontentos se fueron a sumar" a los votantes de la otra candidata a dirigir el PPC, Montserrat Nebrera, aunque, según ha subrayado, "cuando se gana en unas elecciones, se gana, y quien ganó el Congreso fue Alicia Sánchez-Camacho".
Por su parte, la gran derrotada del cónclave, la parlamentaria autonómica Montserrat Nebrera, que perdió el congreso regional con el 43% de los votos frente al 56% de Sánchez-Camacho, ha asegurado hoy que "el mejor servicio" que ha hecho a su partido ha sido presentarse a pesar de los abucheos a la nueva vicepresidenta de organización popular, Ana Mato, por, supuestamente, imponer a la aspirante que finalmente fue la ganadora.
"Frialdades pasajeras"
En declaraciones a la Cadena Ser, Nebrera también ha comentado la reacción del líder del PP, Mariano Rajoy, en la clausura del congreso y en la que no hizo ninguna referencia ni hacia su persona ni a lo ajustado del resultado. Así, la parlamentaria autonómica ha atribuido la actitud del presidente popular a "frialdades pasajeras" y "razonables" porque no estaba prevista una victoria por la mínima.
Aún así, Nebrera ha anunciado que intentará hablar con Rajoy para explicarle cuales son las causas que, en su opinión, han provocado las diferencias entre la militancia popular del partido en Cataluña tras la imposición por parte de Ana Mato de una candidata oficial, Alicia Sánchez-Camacho, para evitar las disputas entre las tres candidaturas que se habían presentado: Daniel Sirera, Alberto Fernández, y Montserrat Nebrera.
A pesar de salir derrotada por un escaso margen, Nebrera ha afirmado que está "encantada con el resultado del congreso" y que la "euforia" inicial ha dado paso a una "tranquila racionalidad" con la que analizar el balance de un cónclave popular que, por primera vez desde 2000, no ha tenido un ganador claro desde el primer momento. "No lo considero una derrota", ha añadido antes de recordar que "los partidos son democráticos" y asegurar que volvería a presentarse.