"Esperanza Aguirre se ha gastado 5.000 millones de euros en el transporte público en la Comunidad de Madrid. Ha sido un estrepitoso fracaso. Ha gastado una tumba de millones que lejos de mejorar los problemas de transporte, los ha empeorado", ha señalado esta mañana el portavoz del PSM en la Asamblea de Madrid, Tomás Gómez. Los socialistas han presentado un plan para mejorar y fomentar el transporte público en la región basado en cinco ejes: congelar las tarifas en 2012, replantear los abonos mensuales, simplificar las zonas tarifarias, integración del abono de 10 viajes de metro con otros transportes públicos para el mismo viaje y búsqueda de financiación privada.
Gómez ha asegurado que la inversión que ha realizado el Gobierno regional en transporte durante las últimas dos legislaturas no ha servido para paliar solucionar el problema de movilidad en la región: "En Madrid lo que se ha hecho es hacer una apuesta del vehículo privado frente al público. Entre 2007 y 2011 ha crecido el uso del transporte privado frente al público", ha añadido el secretario general del PSM que ha criticado "el importante aumento de las tarifas con un sistema obsoleto que responde a las necesidades de los desplazamientos de hace 25 años". Y ha agregado: "Es posible mejorar el transporte público sin necesidad de subir el billete".
Gómez ha asegurado que el Gobierno que preside Esperanza Aguirre tiene previsto subir la tarifa de metro en los próximos meses. "No antes de final de año como venía haciendo hasta ahora, lo hará dentro de tres meses, en marzo cuando no tenga la atención mediática y los ciudadanos estén desprevenidos", indicó. Gómez ha abogado porque en tiempos de crisis se congele o se reduzca el transporte. Y recordó como la pasada legislatura, el Gobierno socialista rebajó el billete del Cercanías y Aguirre no hizo lo propio con el de metro.
Entre las propuestas socialistas destaca la reordenación de los abonos mensuales de metro. Plantean crear tres tipos de abonos: uno normal, otro reducido con una descuento del 30% para jóvenes entre 14 y 26 años, desempleados y discapacitados, y otro abono superreducido para pensionistas y parados sin prestación. Además, proponen la participación de grandes empresas en la financiación del transporte público. Y ponen el ejemplo de Telefónica que sufragó una estación de metro junto a su sede.
El líder socialista ha asegurado, además, que muchas de las ampliaciones de metro han tenido un objetivo electoral. "Hay trayectos de líneas periféricas irracionales", ha dicho. Preguntado sobre si estas líneas deberían suprimirse, Gómez ha contestado: "No somos partidarios de eliminar líneas sino de mejorar la eficiencia. No podemos cambiar lo que se ha hecho en infraestructuras pero podemos corregir los errores cambiando el régimen de tarifas".