El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, y el representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, han regresado de Oriente Próximo hoy mismo tras fracasar su intento de entrevistarse con el líder palestino Yasir Arafat. Solana y Piqué sólo han logrado entrevistarse con el responsable israelí de Exteriores, Simón Peres, y con el titular de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, después de que el primer ministro Ariel Sharon vetara el encuentro con Arafat.
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En estos momentos, los miembros de la delegación europea vuelan ya hacia Madrid a pesar de que tenían previsto una visita al Consulado español en Jerusalén para entrevistarse con los cónsules de la UE.
La decisión de prohibir el encuentro ha sido adoptada durante la reunión mantenida la pasada madrugada por el gabinete de seguridad israelí, presidido por el primer ministro, Ariel Sharon. Más posibilidades tendrá el mediador de EE UU, Anthony Zinni, a quien Sharon sí ha permitido encontrarse con Arafat tras una reunión de casi dos horas.
Esa reunión se producirá mañana, viernes, según el general Taufik Tirawi, jefe de los servicios de información de la Autoridad Palestina y quien se encuentra con Arafat dentro del complejo de la "mukata".
Tirawi no supo precisar la hora de la entrevista, ha dicho que ya ha habido contactos entre la ANP y la delegación de EE UU.
El mediador estadounidense tratará de persuadir a Arafat de que acepte la fórmula de alto el fuego que ofreció la semana pasada a israelíes y palestinos como paso previo a la aplicación del plan Tenet.
Una cuestión de equilibrio
La misión compuesta por Solana y Piqué tenía previsto reclamar a las partes la "inmediata" aplicación de la resolución 1.402 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige a israelíes y palestinos un alto el fuego, la retirada del Ejército israelí de las zonas palestinas ocupadas y el cese de todos los actos de violencia, en particular los atentados terroristas.
Piqué y Solana han indicado en el hotel King David de Jerusalén que al no permitírseles una entrevista con Arafat, no deberían tener una con Sharon para mantener un cierto equilibrio entre las partes.
Con quien sí se han visto ambos representantes de la UE ha sido con los enviados especiales de Estados Unidos, Naciones Unidas y Rusia, con los que han tratado cómo aplicar las disposiciones del Plan Tenet y las resoluciones 1397 y 1402 de la ONU para salir de esta situación.
Previamente, Piqué ha pedido al ministro israelí de Defensa que Israel respete los compromisos de seguridad necesarios para la zona, recordándole que es una cuestión que preocupa "enormemente" a la UE.
La visita frustrada de Aznar
El veto israelí al encuentro de Solana y Piqué con Arafat ha llegado poco después de que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, prohibiera también al presidente español y del Consejo de la UE, José María Aznar, reunirse con Arafat.
Ayer, el propio primer ministro israelí, Ariel Sharon, confirmó a Aznar en conversación telefónica que no le permitiría charlar con Arafat, como ha recogido la radio oficial israelí, que anoche aseguró que Israel ha rechazado el plan de Aznar de visitar hoy los territorios ocupados para entrevistarse con el líder palestino.
Tampoco se autorizará a los jefes de Estado extranjeros conversar personalmente con Arafat, según ha añadido el ministro, que ha señalado que el aislamiento del presidente palestino "es por tiempo limitado", hasta que tengan "con quien negociar del lado palestino".