El disidente cubano Vladimiro Roca Antúnez, el más conocido en el exterior de la isla de los que están en prisión, ha sido liberado hoy, confirmaron fuentes de la oposición interna.
Vladimiro Roca permanecía en la cárcel desde julio de 1997 cuando fue detenido junto con sus compañeros del llamado Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna por reclamar democracia y refutar las tesis del V Congreso del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) en un manifiesto titulado La Patria es de todos.
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Roca, de 59 años e hijo de un histórico dirigente comunista, fue condenado a cinco años de prisión en 1999 por "actos contra la seguridad del Estado en relación con un delito de sedición".
Desde su detención junto con Martha Beatriz Roque Cabello, Félix Bonne Carcassés y René Gómez Manzano, numerosas personalidades, entre ellas el Papa Juan Pablo II, intercedieron ante el presidente cubano, Fidel Castro, por la liberación de los cuatro disidentes.
La ex secretaria norteamericana de Estado Madeleine Albright llegó a decir que tenía sobre su escritorio un letrero con los nombres de los cuatro miembros del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna.
El juicio contra los cuatro opositores fue retransmitido por la televisión oficial cubana y fueron condenados a penas de entre tres y medio y cinco años de cárcel.
Roque Cabello, Bonne Carcassés y Gómez Manzano salieron en libertad condicional en mayo de 2000.
Visita de Carter
La liberación de Roca Antúnez se produce una semana antes de la anunciada visita a Cuba del ex presidente norteamericano Jimmy Carter, adalid de los derechos humanos y la figura de más rango político que viajará a la isla desde el triunfo de la Revolución en 1959.
Nacido en La Habana en diciembre de 1942, Roca Antúnez es hijo de Blas Roca Calderío, histórico dirigente y figura emblemática del comunismo cubano desde antes de la Revolución.
Durante diez años fue piloto de la Fuerza Aérea Cubana y trabajó en el Comité Estatal de Colaboración Económica.
Licenciado en Ciencias Económicas Internacionales, a mediados de 1991 se incorporó a la disidencia interna como uno de los fundadores de la Corriente Socialista Popular en pro de una transición política pacífica en Cuba.
En 1996 fundó junto con Roque Cabello, Bonne Carcassés y Gómez Manzano el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna que divulgó folletos y análisis críticos sobre la realidad política, económica y social cubana hasta que fueron detenidos.
Aunque de niño no fue bautizado dada la ideología de su padre, fuentes de la disidencia indicaron que ha abrazado el catolicismo en la cárcel, donde se hizo un asiduo lector de la Biblia.