Los simpatizantes del neogaullista Jacques Chirac, reelegido como jefe de Estado para los próximos cinco años, según las primeras proyecciones, han comenzado a concentrarse en la Plaza de la República de París para celebrar su victoria y la de la democracia francesa, en una auténtica explosión de alegría.
A unos dos kilómetros, en la no menos simbólica Plaza de la Bastilla, varios partidos de izquierda -comunistas y ecologistas-, sindicatos y asociaciones de defensa de los derechos humanos han convocado a sus militantes para celebrar la derrota de Le Pen y recordarle a Chirac que su reelección se debe también a ellos y que no están dispuestos a darle tregua.
El objetivo es lanzar el mensaje de que desde esta noche comienzan a preparar la "tercera vuelta social", en alusión a la campaña electoral a los comicios legislativos del 9 y 16 de junio.
Por su parte, los militantes del ultraderechista Frente Nacional se han empezado a reunir en Saint-Cloud (afueras de París), donde está la sede central, "Paquebot", de su líder y gran perdedor de la noche, Jean-Marie Le Pen.
Los neogaullistas del RPR, que este año han trasladado el escenario de la celebración a un barrio popular de la capital -en 1995, dieron rienda suelta a su alegría en la Plaza de la Concordia y en una zona chic de París- tratan con este gesto de recuperar el espacio y tiempo perdidos en las calles los últimos días.
Multitudes
La ausencia de la derecha en las históricas y multitudinarias manifestaciones contra Le Pen, que culminaron con una marea humana el primero de mayo, fue muy criticada.
Incluso algunos líderes conservadores se colocaron abiertamente en contra de esas protestas por no estar en "la cultura" de la derecha o porque "la democracia se materializa con votos en las urnas y no en las calles".
Una distancia que el propio Chirac trató de acortar el pasado viernes en su último acto de campaña, "un encuentro-diálogo" con jóvenes en el que entonó un "bravo" a todos los que se habían manifestado contra la xenofobia, el racismo y la discriminación.
Está previsto que el propio Chirac acuda a la Plaza de la República para compartir la alegría de su victoria con los allí congregados. En esa neurálgica plaza, donde el general Charles de Gaulle presentó a los franceses la Constitución de 1958, fueron instalados esta mañana un gran podium, tiendas de campaña y pantallas gigantes para retransmitir la intervención de Chirac y actuaciones musicales.
Cuartel general
No lejos está el cuartel general de campaña de Chirac, "La Alfombra Roja", antigua sede de los primeros grandes almacenes que abrieron sus puertas en la capital francesa, donde se han concentrado también numerosos simpatizantes con la esperanza de que el flamante vencedor les salude desde un balcón.
También en el este de la ciudad, en el distrito XI, una veintena de organizaciones y sindicatos, entre ellos ATTAC y la Confederación Campesina del líder francés contra la globalización, José Bové, han instalado el "tercer cuartel general" en el teatro de la Mano de Oro para celebrar su particular "noche electoral" reivindicativa.
También van a organizar un "foro de la calle" en el metro Ledru-Rollin, para sumarse después a las eventuales manifestaciones.
No se descartan concentraciones espontáneas a lo largo de la noche.
Para tratar de evitar incidentes, las autoridades han puesto en marcha un fuerte dispositivo policial de miles de agentes, como es habitual en las noches electorales.