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ORIENTE PRÓXIMO

Hamás rompe el diálogo con Abu Mazen para una tregua y compromete el éxito de la Hoja de Ruta

Las Brigadas de Al Aqsa ponen una serie de demandas al alto el fuego que lo hacen prácticamente imposible

El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás) ha roto esta mañana las negociaciones que mantenía con el Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para alcanzar un cese de fuego o hudna en su lucha armada contra Israel, lo que amenaza la estabilidad política del primer ministro. La posición de Abu Mazen, que el pasado miércoles se comprometió ante Bush y Sharon a poner fin a la Intifada y al terrorismo, puede volverse insostenible después de que otros dos grupos ya hayan anunciado su negativa a una tregua.

"Abu Mazen ha hecho en Áqaba concesiones inaceptables al comprometerse a algunas cosas que ni Hamás ni el pueblo palestino pueden aceptar", ha señalado Abdel Aziz Rantisi, portavoz de la organización integrista en Gaza al anunciar la interrupción de las negociaciones. El primer ministro, que el miércoles pidió en la cumbre de la ciudad jornada de Áqaba -en la que también participaron Israel, EE UU y Jordania- el cese de la lucha armada por parte de los palestinos, trata de alcanzar desde hace unas semanas un cese de fuego con Hamás para que la facción radical cese los atentados terroristas contra objetivos israelíes y dé una oportunidad al diálogo y a la Hoja de Ruta, el plan de paz propuesto por el Cuarteto de Madrid.

Era un primer paso para convencer a los otros grupos de oposición a sumarse a una hudna y de hecho se había informado que el alto el fuego estaba cerca. No obstante, Rantisi ha considerado que tras el contundente y comprometido discurso que dio en Áqaba, "ha sido Abu Mazen mismo quien ha interrumpido el diálogo". "Nosotros no cederemos al derecho de retorno para los refugiados, ni a Jerusalén, ni a una Palestina islámica", ha agregado el portavoz para justificar la decisión de su movimiento.

"Abu Mazen no nos representa"

"Abu Mazen no nos representa y lo único que ha hecho en la cumbre es ceder los derechos palestinos" a Israel, ha añadido, para concluir, tajante: "El diálogo entre nosotros ha terminado". Esta decisión se produce después de la muerte anoche de dos militantes de ese grupo en una operación israelí en la aldea de A-Til, en el distrito de Tulkarem, que Rantisi y otros dirigentes palestinos han considerado esta mañana "un asesinato premeditado".

Israel sostiene que la redada se debió a informaciones sobre que las dos víctimas, y una tercera que resultó herida, planeaban llevar a cabo un atentado suicida de forma inminente. Pero lo cierto es que tras su discurso en Áqaba, las cosas se le han ido complicando a Abu Mazen y ya son tres los grupos que se niegan a sumarse a un alto el fuego. Ayer fue el Frente Democrático de Liberación de Palestina (FDLP) el que rechazó una posible hudna y hoy, las Brigadas de Al Aqsa -vinculadas al movimiento oficialista Al Fatah- la han condicionado a una serie de demandas que la hacen prácticamente imposible.

Entre las demandas de las Brigadas, que es junto con Hamás la punta de lanza de este segundo alzamiento contra Israel, figura la exigencia de que este país libere al presidente, Yasir Arafat, de su confinamiento en Ramala, que comenzó en diciembre de 2001. "Ningún acuerdo firmado por palestinos comprometerá a la organización mientras Israel siga su escalada en los territorios y Arafat continúe sitiado", dice un comunicado de las Brigadas. La nota califica la reunión de Áqaba, muy criticada por el propio Arafat, como "la cumbre de las buenas intenciones", pero recuerda que mientras el primer ministro palestino hablaba de cesar la Intifada, Israel proseguía sus ataques.